martes, 29 de diciembre de 2015

JUEGO DE TRONOS

He de reconocer que me sorprendió que Pablo Iglesias le regalara al rey Felipe VI una edición de Juego de Tronos, sin embargo a la vista del actual panorama político, resultaba premonitorio de lo que iba a acontecer.

Estamos asistiendo a una contienda partidista que no política sin precedentes en la historia de nuestra democracia. Y digo partidista porque las estrategias no son ideólogicas o pragmáticas sino que se basan en un juego por ocupar los distintos tronos del poder político en España, y esta nueva versión del Risk nos va a llevar indefectiblemente a unas nuevas elecciones que van a despejar lo suficiente el panorama para la nueva legislatura que comenzará en mayo.

La coalición podemita no es tan homogénea como pudiera parecer y ya tenemos a dos figuras luchando por el trono de la izquierda radical. Por una parte a Ada Colau, que aspira a liderar el gobierno catalán con el apoyo de las CUP, ERC y su propia coalición podemita catalana, y que no va a dejar que Pablo Iglesias ponga el derecho de autodeterminación como moneda de cambio para un gobierno de izquierda socialdemócrata en España. Pablo Iglesias necesita afianzar su liderazgo y para ello debe mantenerse en su posición; pensar que el PSOE va a poner en práctica políticas como el plan de emergencia social; que sus ex altos cargos que mandan mucho en el partido abandonen su puestos en las grandes empresas y maquillar el supuesto derecho a decidir, es ser muy ilusorio o tener una exclusiva ambición de poder, que sería el principio del fin de Pablo Iglesias y de Podemos. A su vez Iglesias aspira al trono de la izquierda verdadera y para ello nada mejor que Pedro Sánchez sea destronado de forma inmisericorde por sus barones, reproduciendo la fractura que el PSOE lleva aguantando desde que Felipe González dejó el gobierno.

El trono socialista estaba arrendado a Pedro Sánchez, que por un tiempo se creyó rey cuando era solo regente. Los que mandan en el partido ya cuentan los días para la dimisión de Pedro Sánchez, algo parecido a lo de Borrel; de ninguna manera Sánchez va a dar una batalla perdida en un congreso donde todo está muy bien atado y no precisamente por sus colegas de dirección. El PSOE quiere recuperar las esencias de 1982 y no las de 2004, y precisamente del éxito de esta operación dependerá que el PSOE pueda volver al gobierno siendo el partido más votado, es decir por la puerta grande.

En Ciudadanos el problema es más grave; lo único que hay es un trono sin reino, como mucho, algunos pajes bienintencionados pero muy lejos todavía de ser una fuerza sólida. De momento vive de prestado y siguen con declaraciones que asustan a una gran parte de su electorado. La abstención para que gobierne Podemos sólo puede entenderse si los principios políticos que inspiran al partido de la ciudadania son papel mojado. Facilitar el gobierno de separatistas y sobre todo de gobiernos que no comparten nuestra visión liberal europea, sería el último error político de Albert Rivera. Como reino incipiente necesita de aliados para crecer; si insiste en permanecer fuera de las responsabilidades de gobierno esperando a ganar unas elecciones, me parece que el trono naranja perdurará bien poco, lamentablemente.

En el partido popular, la situación política, las incertidumbres y los miles de cargos que se han quedado sin sueldo y sin responsabilidad política en las distintas administraciones, hacen que el trono esté tranquilo. Nadie quiere asumir ese cáliz ahora que es tan débil y necesitado de grandes acuerdos. El reino también está tranquilo. Aunque el rey emérito del partido intente remover conciencias, ni siquiera la suya es lo suficientemente comprometida para promover una alternativa. Otra cosa sería que una coalición de izquierdas con la complicidad de los separatistas se hiciera con el trono nacional; en este caso los herederos al trono comenzarán a hacer sus cábalas, pero deberán ser rápidos porque en un par de años estaremos votando de nuevo. En este escenario seguramente el rey Rajoy pensará en la abdicación en su delfín, y si éste es el caso, más vale que vaya preparando el terreno porque en el reino popular no quieren a la heredera sino a un joven barón que compita con criterio, con sentido de estado, con principios liberal conservadores bien afianzados y capaz de unir al reino en un Proyecto Común.

Veremos cuantos personajes se quedan en este juego de tronos. De momento el que saca pecho con su trono es Felipe VI, que ese sí es de verdad. La autoridad del rey, que será tan necesaria en estos momentos, se manifiesta en ese trono, que simboliza la historia de España. Sin embargo, su trono depende de lo que hagan los demás lamentablemente. Esperemos que Felipe VI sea el primer rey en más de 300 años que no perdió un territorio de soberanía nacional durante su ejercicio, porque sí es así hasta el trono de la jefatura de Estado será puesto en cuestión. No son tiempos para frivolidad o para intereses egoístas; los que así actúen serán los primeros en perder sus tronos.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

ANTE EL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO: LA GRAN COALICIÓN.


El 23 de febrero de 1981 por medio de la violencia se secuestró la voluntad popular con el fin de que se eligiera un gobierno al margen de los procedimientos democráticos, del estado de derecho y violentando la soberanía nacional. Que todo estos mismos principios se pretendan violentar mediante el fraude de ley de utilizar los votos contra la Constitución, no altera la naturaleza golpista de la intención y esto es en definitiva lo que pretende hacer Podemos con sus ERC, Convergencia y sus socios de marca en Cataluña.

Cuando hoy Pedro Sánchez anunciaba que formaría un gobierno progresista sabe perfectamente el precio de Podemos y los nacionalistas catalanes a dicho acuerdo, y a pesar de ello prefiere el PSOE otra vez la aventura del radicalismo. Un proceso constituyente al margen de la Constitución actual para terminar con la soberanía nacional y sustituirla por una pretendida soberanía regional que es el fondo lo que late cuando Pablo Iglesias habla de estado plurinacional, que supone además de una conducta delictiva un intento del golpe de Estado contra la democracia que representa la Constitución de 1978. No se pretende otra cosa por mucho maquillaje que le pongan, que romper España y el estado social y democrático de derecho de 1978, sin saber muy bien a qué horizonte nos lleva todo esto. Porque una vez que un gobierno se salta la ley para conseguir sus objetivos, ¿Dónde están los límites?

lunes, 21 de diciembre de 2015

EL PP TIENE UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA Y LA PERDERÁ


Aunque todos sabemos que en la noche electoral no hay derrotados, cuando pasan los días y el análisis se vuelve más sereno y se escudriñan los resultados, sus causas y sus consecuencias, surgen conclusiones que pueden ayudarnos a comprender qué futuro le aguarda a nuestro país en este 2016..

La primera conclusión es que la palabrería de los debates televisivos y las discursos vacíos son cosa del pasado, ya no sirven en esta nueva etapa en la que deben pactarse acuerdos muy complicados, y aquí son los partidos tradicionales con estructuras, experiencia y sobre todo unos cuadros mucho más capaces los que tienen más que ganar. La segunda conclusión es que a los denominados emergentes no les ha ido tan bien como para condicionar los cambios que anhelaban. Podemos es una amalgama de siglas y movimientos y con al menos cuatro grupos parlamentarios, incluyendo los que deberán ceder a Izquierda Unida para formar su propio grupo. Podemos solo puede aspirar a apoyar a Pedro Sánchez y comenzar su proceso de fagocitación al que siempre el PSOE sometió a todos los movimientos que surgían a su izquierda. Si se mantiene en el antisistema, su debilitamiento será aún mayor ya que el voto que no sirve para gobernar es el más inútil. Ciudadanos se encuentra desorientado, con apenas cuarenta diputados que no sirven para dar mayorías y sin discurso político y sobre todo con un gran fracaso, de ser potencial primera fuerza en Cataluña a ser testimoniales en su comunidad de origen. Si Ciudadanos quiere afianzarse en Madrid, necesita un discurso político y económico menos improvisado y más coherente que a mi juicio pasa por abrazar el liberalismo en su estado más europeo, menos estado, menos impuestos, más libertad de mercado y una apuesta por una política institucional en el interior y en el exterior reforzada.

Los partidos emergentes que aspiran como han declarado a grandes modificaciones constitucionales o de leyes electorales no podrán dar por satisfechas sus demandas porque no habrá posibilidad de aprobar una sola ley, incluyendo la de presupuestos de 2017. Es decir deberán zafarse a fondo en el mundo de los reglamentos que apenas tienen trascendencia pública.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

QUIEN SIEMBRA VIENTOS RECOGE TEMPESTADES

Todavía Pedro Sánchez no se ha percatado del regalo que le hizo Rajoy ofreciéndole un debate a dos cuando ya estaba defenestrado por la opinión pública según las encuestas y por su propio partido que espera que llegue pronto el próximo lunes para superar la pesadilla. Rajoy no solo no acudió al debate a cuatro otorgándole una ventaja al supuestamente candidato más sólido, sino que además se pone en bandeja para hacer frente a un aluvión de críticas que era esperado a menos de una semana de las elecciones. Otra gran aportación de Arriola a la sociología política.

El presidente esperaba que Rato, Bárcenas, la desigualdad, hasta la acusación de genocidio que veladamente deslizó Pedro Sánchez al ligar las cien mil muertes a la política liberal de Mariano Rajoy, siendo deleznable, podía formar parte del juego político en el debate.

Sin embargo la estrategia desesperada de Sánchez no tenía como objetivo movilizar a su electorado, ni aparecer como más radical para evitar la fuga de votos por la izquierda; tampoco era demostrar ante su partido sus dotes de liderazgo. Su problema es que él es así. No tiene otra concepción de la política porque no da para más y por ello apenas le quedan unos días para el despido procedente, éste sí que no será diferido. 

En esta campaña hemos descubierto que Pablo Iglesias, Garzón y Rivera tienen muchas más hechuras para ser presidente del gobierno. Gobernar es pactar y trabajar; y para ello las formas son esenciales. Pedro Sánchez se ha desacreditado para gobernar nada que exceda de su comunidad de vecinos, donde me cuentan que tampoco es muy apreciado.

El nerviosismo de Rajoy en el debate era porque no alcanzaba a entender cómo podía el candidato socialista echar a la basura semejante oportunidad. Si todo el planteamiento político de Sánchez para el futuro es pedir explicaciones a Rajoy de porqué no dimitió hace dos años, ya se le acabó la gasolina. Su problema es que padece de un síndrome agudo zapateril donde pueden más las hormonas  que el pragmatismo. Mientras el socialismo siga empeñado en curar viejas heridas de hace ya tres generaciones, más convencidos estarán los jóvenes españoles de que hay que buscar otras alternativas.

Pero además Sánchez olvidó un principio esencial de la política: la responsabilidad moral. El comportamiento de los referentes en la sociedad debe ser impecable, y en particular de las altas magistraturas de la nación. Basta que un jugador de futbol o un presidente haga una declaraciones fuera de tono para que acaben echando al rio a un aficionado del equipo contrario unos desalmados que no tienen cerebro. Por la misma razón nadie como el candidato socialista puede ponerse en la televisión ante otro candidato en plan matón; mal educado; faltón, faltando al respeto a la ciudadanía que espera ver cómo los políticos resuelven sus problemas. Si en lugar de una actitud dura, seria pero constructiva se opta por el insulto en impunidad y con publicidad, no debe extrañarnos que un energúmeno acabe tanto un puñetazo al presidente. 

Esta era la vieja política de la segunda república y de los años del matonismo de Fuerza Nueva, cuando sus líderes añoraban las persecuciones del franquismo y sus cachorros salían a la búsqueda del rojo. Estos son los tiempos que teníamos olvidados pero que siempre alguien se empeña en rememorar. Menos mal que el domingo dará por cerrado este capítulo lamentable de la historia del PSOE, y que todos aprendan de los errores y sepan guiarse por el camino de la responsabilidad y la educación.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA AMARGA VICTORIA DE RAJOY

Mariano Rajoy ganará las elecciones del próximo día 20 de diciembre y lo hará por una diferencia mayor de la esperada, seguramente los datos del CIS podrían confirmarse, aunque se trata de un ejercicio de adivinación que no podrá constatarse hasta el día 20 por la noche. Sin embargo, será la victoria más amarga que habrá tenido un presidente de gobierno en España, mucho más amarga que la de Felipe en 1993 o la de Aznar en 1996. Entonces el comodín nacionalista permitía en el contexto del bipartidismo, conformar mayorías de gobierno estable. Ahora, la guerra por las próximas elecciones comenzará el día 21 y la víctima será España. El gran problema de la próxima legislatura es que no hay en ningún partido que no gane las elecciones una estrategia cooperativa. Todos tienen más que ganar dejando al país sin una mayoría estable que apoyando bajo la fórmula que se determine, al partido mayoritario.

Quizás por este hecho, el Partido Popular aceleró el paquete legislativo en este final de año, sabedor de que ninguna ley importante podrá aprobarse en el próximo congreso. Alcanzar un acuerdo sobre una cuestión de estado será tan difícil que apenas habra iniciativas legislativas, y sólo debemos esperar acciones administrativas y mucha declaración política vacía de efectos jurídicos.

Por mucho que lo vistan de estrategia, cuando un partido con su voto o abstención propicia que gobierne un tercero, a esto lo llamamos pacto, y esta necesaria decision de todos determinará como serán vistos por el electorado de cara al futuro.

Para Ciudadanos, a mi juicio la mejor estrategia es pactar un acuerdo de formar gobierno con el PP. Si hace parte del gobierno romperá el estigma de la falta de experiencia y podría asumir un protagonismo en determinadas políticas que sin duda redundaren en una solidificación del partido como una opción de gobierno alternativa al PP. La única manera para que Ciudadanos sea partido mayoritario sería a costa de una caída vertiginosa del partido popular y ese trasvase solo sería posible si el partido de Albert Rivera se mostrara como una alternativa de centro experimentada. Si decide apoyar desde fuera, como en Andalucía y Madrid, le salpicarán todas las críticas y apenas se evaluarán los efectos positivos de su apoyo. Los logros y los fracasos son del gobierno, del que apoya solo se miden sus fracasos.

Si Ciudadanos no deja gobernar al Partido Popular y provoca unas nuevas elecciones, implicaría un daño enorme para sus intereses electorales; ya que muchos de sus votantes no compartirían esta estrategia de la vieja política como suele decir Rivera.

El partido socialista tiene todavía más difícil su salida. Ninguna opción permite pensar en un gobierno PSOE y Ciudadanos, y editar un nuevo tripartito a quien más pasaría factura sería a Ciudadanos, pero en segundo lugar al PSOE atrapado por la simbología y el tirón de un Podemos en el gobierno. Además con un liderazgo cuestionado, nadie en el PSOE le va a permitir a Pedro Sánchez apoyar a un gobierno que no esté liderado por él.

Podemos tiene clara sus opciones; apoyar al PSOE le plantearía problemas indudables de imagen, pero si esta fuera una opción, la izquierda no dudaría en una alianza. Sin embargo esta alternativa a la vista de los sondeos no parece realista. Mi impresión es que la izquierda es la gran derrotada de la crisis, ya que los votos sumados de Ciudadanos y partido popular están cerca del 50% del total del electorado, mientras que la izquierda se mueve más cerca del 40%.

A nadie le queda duda que la crisis iniciada en 2007 e ignorada al principio por intereses electorales por el PSOE, ha sido la más grave en España en los últimos cincuenta años. Quien ha debido gestionar esta crisis estaría revalidando su victoria; y esto es un gran triunfo para Rajoy. Si recordamos el 15 M, la crisis de comienzos de la legislatura, la subida de impuestos, el auge de nuevas formaciones, y estamos hablando hoy de una potencial victoria del PP; parece casi un milagro.

¿Que supondría la victoria de Rajoy? en primer lugar amortizar politicamente todos los casos de corrupción. Liberado parcialmente de esta losa y ante un entorno económico favorable, la estrategia del partido popular debería pasar por una legislatura máximo de dos años y un nuevo candidato a la presidencia. Mariano quedaría como el gran salvador del partido en un contexto muy complicado que dejaría el terreno abonado bien para una nueva generación con Soraya o dos generaciones con Pablo Casado, éste último con mucho más apoyo dentro del partido. 

Pero será una presidencia de gestos y reglamentos, sin posibilidad de articular un consenso y si el partido popular sabe manejar esta situación podría sacarle un buen rédito. Ni siquiera se hallará un consenso para el problema secesionista de Cataluña; y ésta a mi juicio es una excelente noticia. Sin acuerdo político, solo cabe una opción, aplicar la ley y ésta será la mejor herramienta para acabar con el problema político. Devolver a los independentistas catalanes la confianza en un proyecto común es una tare ardua y de generaciones, pues muchos catalanes llevan muchas generaciones manteniendo sus ansias soberanistas. Pensar que este sentimiento se va a terminar por tener más competencias o ceder más es un error. Lo que hace falta es mucha más transparencia e información para terminar con el argumentario del nuevo independentismo que supone que a los catalanes le irá mejor económicamente siendo independientes. Siendo esto falso y demostrable, solo quedarán los sentimentales que quieren ser independientes al precio de convertirse en Albania, como es el modelo de la CUP.

Para Ciudadanos, la mejor opción seria gobernar con el partido más votado. Cuando se habla de pactos y consensos de lo que se habla es de gobernar, no de asomar la patita y que otros carguen con el muerto. Albert Rivera tendrá la gran oportunidad de ser un vicepresidente con posibilidades de promoción o bien terminar como el CDS fagocitado por izquierda o derecha. 

Veremos el día 21 si toda esta especulación se va al garete o tiene sentido.

domingo, 29 de noviembre de 2015

VENEZUELA: EL EJÉRCITO NO ESTÁ, MADURO.



El próximo seis de diciembre se celebran las elecciones del cambio en Venezuela. A estas alturas nadie duda que la oposición ganará las elecciones y que al menos un treinta por ciento del tradicional voto chavista votará por el fin del régimen de Maduro. De aquí a que se anuncie el recuento se producirán hechos lamentables y también trágicos, pues el matonismo no es ajeno al país; la amplia ventaja real se verá disminuida por las acciones trapaceras de las brigadas maduristas, pero nada de ello empañará la victoria de la oposición. La duda que nos asalta a todos es si Maduro aceptará el resultado o se echará a la calle a defender su revolución a cualquier precio, aunque el mismo sea Venezuela.

Sin embargo, la verborrea de las últimas semanas no es por la certidumbre de la derrota sino por la necesidad de arengar a sus fieles servidores para defender el madurismo el día después de las elecciones. Sin embargo me temo que esta vez la jugada no le saldrá y que se verá abocado primero a dejar Miraflores; segundo a ser procesado y tercero a terminar fuera del país, si alguien está dispuesto a acoger al personaje.

En primer lugar, Maduro no es Chávez. Eso lo saben muy bien las grandes capas de población que votaron tradicionalmente por el comandante. Incluso una amplia parte de la clase media aceptó su liderazgo. El gran logro del chavismo y la gran tragedia de Venezuela es que motivó que todas los intelectuales, empresarios, ingenieros, economistas abandonaran el país, y todos conocemos a venezolanos muy capacitados en las mejores universidades y empresas y no nos explicamos entonces lo qué ha ocurrido en Venezuela en todos estos años. En mi opinión es que se trata de un país joven, donde una gran parte de la población inmigrante lo es de tercera generación apenas, por lo que no existe un gran apego a la patria venezolana, como si han sentido las clases populares que durante décadas fueron excluidos del sistema político pero que con Chávez recobraron cierta dignidad nacional, eso sí a costa de hacer colas para comprar pañales y medicamentos en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo. Una gran parte del chavismo ha abandonado a Maduro, y especialmente el sector que se benefició de los negocios alrededor del poder político. El capital es débil y eso lo sabe Maduro que ve como sus amigos enriquecidos tienen sus cuentas en Estados Unidos y a sus hijos estudiando con visa en la Florida.

En segundo lugar, la única revolución que se ha hecho en Venezuela ha sido la del hambre que sufren los votantes más fieles a Maduro. Con dólares todo es barato en Venezuela, pero con los bolívares que cobran las clases populares apenas pueden subsistir. Un bolívar que hace cinco años cotizaba en el mercado negro a 20 bolívares con el dólar y ahora a doscientos apenas sirve para jugar al monopoly. La gente vota primero con el estómago y luego con la cabeza, y ambos están muy lejos de reelegir a Maduro.

El G2 ya se está yendo de Venezuela, y pronto se irán los médicos. Cuba no va a apoyar más a Maduro porque ahora mira al Norte y ni la Casa Blanca ni el Congreso van a avanzar en la apertura tan necesaria para los cubanos si Maduro piensa en una involución armada apoyada y soportada ideológicamente por Cuba. El comunismo ya es historia en Cuba, y solo falta que Adelson abra su primer casino para certificarlo. El aviso ha sido bien recibido por Raúl Castro que ya se cobrará sus réditos por el cambio de rumbo, por decirlo suavemente.

Pero lo que a mi juicio resulta más evidente es que las fuerzas armadas no están con Maduro sino con la Constitución. Ni Maduro es uno de ellos ni piensa como ellos. Las Fuerzas Armadas saben que si se echan a la calle para reprimir la victoria, a parte del baño de sangre, perderán todos sus privilegios y se acabarán las compras en Miami y los estudios de sus hijos, y siempre tendrán la losa de ser detenidos en cualquier aeropuerto. Las fuerzas armadas siempre han estado con el poder democrático y nunca ha sido de otra manera en las ultimas décadas y esta vez será igual. Tienen mucho que perder si no lo hacen y mucho que ganar si actúan conforme a las leyes y a los principios de obediencia democrática y no a los mandatos de un dictador. Pero el ejército debe velar para que no se cometan tropelías en las siguientes semanas, desarmando a todos los grupos ilegales y protegiendo a los baluartes de la democracia, muchos de ellos encarcelados y cuya vida debe ser preservada y garantizada.

Y sobre todo, que al día siguiente, muchos de sus camaradas que hoy vociferan su fidelidad a la revolución, le darán la espalda a Maduro porque quieren seguir siendo protagonistas del futuro de Venezuela y no quieren ver sus nombres en las listas de la infamia o de perseguidos por los tribunales internacionales.

En definitiva, son vientos de cambio los que vienen en América Latina. Argentina ha dado un magnífico ejemplo de cambio tranquilo y democrático. Cuba sigue su camino y Venezuela está a las puertas de un nuevo futuro que su pueblo se merece. Pero la oposición debe aprender de los errores que llevaron al chavismo al poder que fueron muchos. No se puede gobernar para unos pocos y apropiarse de las riquezas de los venezolanos. No se trata sólo de acabar con una revolución sino de abordar una auténtica transición en Venezuela a un sistema democrático, social y de derecho propio del siglo XXI



sábado, 21 de noviembre de 2015

LA GUERRA CONTRA EL DAESH: LOS SIGUIENTES PASOS


Según la mayoría de los analistas el Estado Islámico dejará de existir en el primer trimestre de 2016; sin embargo esto no significará la desaparición de la amenaza. Los insurgentes son mucho más efectivos cuando están underground y esa es la situación que deberemos afrontar en los próximos años. Las ansias del EI de tener visibilidad y un territorio para demostrar que su objetivo estratégico era posible y que por tanto los yihadistas debían unirse a su iniciativa como la única que podría vencer, si bien produjo un gran efecto llamada, serán las que les llevará a su final.

Para existir y sobrevivir, los terroristas necesitan ser reconocidos y apoyados por al menos un país vecino que les permita el suministro de armas, el soporte logístico y donde puedan encontrar un refugio seguro, de manera similar que Pakistán lo fue durante años para los talibanes. El DAESH no tiene nada de esto ya que ha conseguido un amplio consenso en su contra. Las razones por las que el DSESH creció y existe no se van a dar por más tiempo. El gobierno de Maliki en Irak había proporcionado un amplio número de razones a los sunitas para sumarse al ISIS contra el gobierno sectario de Bagdad, pero ya Maliki fue sustituido por un gobierno más integrador. La violenta represión de Bashar Assad que está en el origen de la Guerra civil en Siria, ya desapareció y nadie contempla que el futuro del país pase por la continuidad de Assad,

Seguramente las principales razones para prever la próxima caída del Estado Islámico, son en primer lugar el cambio de posición de Turquía, que había venido mostrándose como neutral frente a las distintas facciones opositoras en Siria. La intervención directa junto a occidente será muy efectiva por la larga frontera sirio turca; la proximidad de sus bases a los terrenos controlados por ISIS, su capacidad militar y el apoyo que se proporciona a los ataques norteamericanos. Todos estos elementos son realmente los factores diferenciadores. En menor medida, la intervención rusa desde el propio interior del país también ha supuesto un elemento significativo. Estos dos hechos no se habían producido en los años anteriores y marcan el gran cambio cualitativo de este conflicto.

Los cambios en el gobierno iraquí y el apoyo aliado, están sometiendo al DAESH a una gran presión en sus principales ciudades en Anbar y en Mosul, mientras que los insurgentes en Siria están sufriendo la severidad de los ataques aliados y la  intervención de grupos de operaciones especiales turcos y norteamericanos que están produciendo resultados muy significativos. La homologación internacional del régimen de Teherán con el acuerdo nuclear, ha devuelto a Irán a su papel de moderador en la región que ejerció durante décadas cuando se tenían por persas. Un Irán homologado debía ser necesariamente parte de la solución. Los encuentros entre oficiales norteamericanos e iraníes en Doha esta semana sugieren una mayor colaboración para terminar con la amenaza estratégica del DAESH.

¿Cómo se está ganando esta guerra?

Como consecuencia de los atentados de París y la presión social, el presidente Obama reflexionaba sobre si debía cambiarse la estrategia contra el DAESH; la respuesta fue inmediata, las cosas están marchando bien.

La coalición de trece países incluye a varias naciones árabes; a los kurdos y a Estados Unidos; también Reino Unido, Francia, Bélgica, Dinamarca, Australia y Canadá y Holanda están participando directamente en los ataques aéreos. Tropas especiales de Turquía y Estados Unidos ya están actuando sobre el terreno. Pero llama la atención que esta coalición no necesitó de bendiciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sino bastó la legítima defensa frente a la amenaza. La insistencia francesa en buscar una declaración internacional de guerra para autojustificarse, puede terminar siendo un  grave obstáculo para su reacción. Francia como las demás naciones occidentales no necesitan invocar a nadie para ejercer su derecho a la legítima defensa. Países tan democráticos como Dinamarca, Holanda o Canadá ya llevan semanas bombardeando al DAESH. Francia puede sentirse huérfana en esta guerra si se obstina en poner de acuerdo a todo el mundo; algo similar a lo que sintió Estados Unidos frente al veto ruso y francés en 2003 para combatir al régimen que dio pie al DAESH.

Para dar una dimensión del conflicto bélico, en los casi seiscientos días de guerra occidental en la región, los aliados han realizado 8.216 ataques aéreos con más de 28.000 bombas y misiles lanzados; 5.383 en Irak y 2.833 en Siria hasta el día 15 de noviembre. De ellos 5.473 ataques aéreos fueron norteamericanos y 1574 de otros países. Dinamarca, Holanda, Australia y Canadá han realizado unos 200 ataques cada uno en las últimas seis semanas. Más de 20.000 insurgentes del EI han sido eliminados.

Si bien los países están ofreciendo una información parcial sobre su acción particular contra ISIS, es un hecho evidente que después de que cada país hubiera sufrido un ataque o venganza, los países afectados han publicado rápidamente sus estadísticas de respuesta. Ocurre con los bombarderos rusos y franceses en Raqa; y pasó en febrero pasado cuando fue capturado y ejecutado el piloto jordano. También cuando 21 egipcios fueron degollados en una playa, los aviones de combate egipcios bombardearon profusamente los campamentos de ISIS en Libia. También actuaron los turcos de la misma manera con ataques en Siria.

Rusia ante la amenaza de que el movimiento terrorista del DAESH se consolidara y se extendiera al polvorín de las regiones islámicas del sur de Rusia, comenzó en verano a desplazar aviones y carros de combate y a sus buques con misiles de crucero. No existen datos muy precisos del número de ataques; pero su efecto está siendo mucho mayor ya que sacrifican precisión para producir un daño mayor sin recatarse por las posibles víctimas colaterales. El asesinato de 224 rusos en el avión destruido por DAESH en el Sinaí ha acentuado aun más los ataques. Se calcula que desde el viernes de los atentados en París, rusos y franceses han eliminado a mas de cuatrocientos insurgentes.
La pregunta que se hacen muchos es si ¿los ataques aéreos son suficientes?

Nadie está considerando que con los ataques aéreos se puede devolver el control del territorio a sus gobiernos. Se podrá terminar con su capacidad de entrenamiento; se acabará con la mayoría de su capacidad militar; se destruirá su capacidad logística, pero sólo la acción sobre el terreno será la que termine la guerra. En el caso de Irak, está claro quién llevará el peso de la acción militar, el ejército regular con el apoyo aliado. En Siria la situación será más complicada pero no podemos olvidar que el arsenal y el fundamento del Daesh están en Irak. Con la caída de Mosul, bastarán acciones especiales para terminar con la capacidad militar del DAESH en Siria que se diluirá antes de ser exterminada. La intervención de grupos de operaciones especiales ya están produciendo unos efectos positivos muy notables y más de doscientas acciones se han realizado en las últimas dos semanas por los grupos de operaciones especiales norteamericanos. Pronto también serán los turcos los que intervengan actuando de manera similar. Los kurdos también están siendo muy efectivos gracias al soporte norteamericano y han conseguido avances notables; el mismo día de los ataques de París, reconquistaban Sinjar en sólo dos días de ofensiva.

Como será la derrota y qué pasará de forma inmediata

La derrota ya ha comenzado a producir sus efectos y uno de ellos ha sido el ataque de París. La mayoría de los que acudieron a la llamada de un ISIS triunfador regresan a sus países con una formación terrorista, mucho más radicalizados y con conexiones entre ellos que les permitirían construir decenas de células terroristas independientes. Muchos de ellos saldrán del  escenario de conflicto con su armamento; o con las armas químicas que robaron en los arsenales sirios y con los dólares que se vayan quedando por el camino. Nadie puede estimar cuantos europeos quedan todavía en Siria e Irak pero la mayoría de las víctimas en los ataques recientes son iraquíes, lo que evidencia que la gran mayoría de los que no han muerto están de regreso o planeando salir de aquel escenario de derrota. Esta etapa podía extenderse durante al menos dos años hasta que todas estas células sean desactivadas. Lo que puede ocurre en esta transición no se puede cuantificar. Podemos ver centenares de ataques individuales o grandes atentados. Durante esta segunda fase, las fuerzas de seguridad y la inteligencia occidental deberán emplearse a fondo. Pero no sólo será Europa, los países más débiles de África podrían ser objetivos más accesibles, incluso para los terroristas iraquíes y sirios y sus grupos aliados locales que pretenderán tomar el relevo y asumir un mayor protagonismo. Los intereses occidentales en estos países requerirán de una protección adicional. Despliegues de fuerzas militares en el Sahel y otros países de África serán necesarios para proteger nuestros intereses y contribuir a la estabilidad de sus gobiernos, lo que ahora es el principal objetivo estratégico para evitar que el ISIS pueda encontrar un estado santuario.

Pero y después?

Tres son los objetivos principales, a mi juicio.

Lo primero es establecer un plan estratégico para responder a los factores que generaron el ambiente propiciatorio para la creación del DAESH. Una amplia estrategia será necesaria para que la victoria militar no se convierta una vez más en una transición a un nuevo conflicto si no existe un adecuado plan político e ideológico. Deben ser los países árabes los que contribuyan a la gobernanza de Siria e Irak. También deben ser capaces de reducir el sectarismo entre las facciones del Islam. El diálogo y la colaboración entre Teherán y Riad serían los elementos catalizadores de un Oriente Medio más seguro.

La juventud de los países de la región está sumida en la desesperación. El desempleo juvenil, la falta de cauces de canalización del descontento; la imposibilidad por lo menos hasta ahora para una transformación política, son factores que constituyen la mayor amenaza para que un fenómeno similar pueda surgir en Egipto o en Jordania, por decir dos países. Si los gobiernos de estos países no son conscientes de que deben atender las necesidades de sus jóvenes y darles esperanza, estarán cultivando con este abono un conflicto todavía mayor. Los amplios recursos petrolíferos deberían ser empleados en un desarrollo económico y social. Pero si los intereses de los corruptos, de los gobernantes y los clérigos prevalecen, entonces la batalla del DAESH será una más de los muchas que deberemos librar contra un mundo que se resigna a seguir combatiendo a Occidente por los siglos de los siglos y que marcará el resto del siglo.

El segundo riesgo es la reacción de los países no musulmanes donde habitan grandes comunidades islamistas. Los conflictos entre comunidades están aflorando en Europa; en India, China, Filipinas, Tailandia, Malasia, República Centro Africana etc. Si estas tensiones se traducen en víctimas o en acciones racistas, los radicales del Islam encontrarán nuevos motivos para convertirse en yihadistas. Por ello es fundamental el esfuerzo de integración entre las comunidades; y no solo por una cuestión de seguridad sino por la prevalencia de los valores que defendemos los occidentales.

El tercer riesgo es que las grandes potencias se quieran aprovechar de un nuevo caos como el producido por la caída del DAESH y las condiciones que condujeron a su aparición, para que intenten sacar partido unilateral. Turquía, Irán y Rusia son estados con intereses estratégicos que están siendo muy activos en todo este conflicto, y con intereses muy particulares y enfrentados. Podríamos tener al día siguiente de la derrota del ISIS una nueva Guerra fría en Oriente Medio con armas nucleares de por medio.


En definitiva y como siempre ha ocurrido en la historia, mientras los militares terminen el trabajo con el DAESH y las fuerzas de seguridad y la inteligencia se preparan para una potencial ola de terrorismo yihadista de todos aquellos que están saliendo armados hasta los dientes con destino a otros países donde seguir su particular guerra, los gobiernos deben trabajar en el futuro de la región o bien prepararse para una nueva guerra que será más mortífera que la que terminará el año que viene.

martes, 17 de noviembre de 2015

POR QUÉ LO LLAMAN ALÁ CUANDO QUIEREN DECIR ODIO


Canalizar el odio siempre ha sido el principal objetivo de los grandes criminales de la historia de la humanidad, pero también en menor escala es usado a diario para conseguir objetivos estratégicos y políticos. Esta constante labor ha requerido de justificaciones con bases muy sólidas que tuvieran escasa contestación y que resultaran convincentes especialmente controlando los medios de comunicación y atacando el pluralismo.

Mahoma y sus sucesores iniciaron su expansión geográfica sobre la base de la superioridad de su religión sobre la de los demás con el fin de imponerla ya que no es una religión que tolere la competencia. En el fondo se trató de una ambición territorial con una componente religiosa, no muy diferente de la conquista de América.

Los cristianos organizaron las cruzadas para imponer el cristianismo sobre las demás religiones porque pecaban de la misma intolerancia. Y así se ha ido escribiendo la historia de la humanidad a base de llevar la espada en una mano y el libro sagrado en la otra. Pero existe la evolución y Europa gracias a la Ilustración y a la Revolución Francesa entendió que el hombre es el centro del mundo y el respeto a sus derechos y a su libertad la máxima que debe guiar el comportamiento de todos. Hasta la iglesia cristiana tuvo que regresar al mensaje original que abandonó durante siglos siendo ahora un adalid de la defensa del hombre y de su libertad. El Islam no ha tenido una evolución similar quizás por la prevalencia tribal y por la ligazón de interés todavía no superada entre religión y poder. En el Islam no hay autoridad política sin la religiosa.

domingo, 15 de noviembre de 2015

EL ISIS NUEVO GRUPO TERRORISTA: CÓMO SE PLANEARON LOS ATENTADOS

Los atentados producidos en Francia en los últimos meses devuelven al ISIS a la estrategia del terror que inició Al Qaeda a finales del siglo pasado. Debemos recordar que el Estado Islámico nació del conflicto secular entre chiítas y sunitas, y en particular de las células más radicales ligadas a Sadam Hussein y que sobrevivieron siendo los responsables del terror vivido en Irak desde 2003. Las prácticas de terror que hoy vemos en ISIS ya las conocíamos en el Irak anterior a la intervención occidental. El objetivo inicial de Al Baghdadi y sus colegas, ex altos militares de la inteligencia iraquí era devolver el control sunita a los territorios en los que las minorías chiítas habían ganado terreno tras la intervención iraní en Irak. En definitiva es la continuación de la guerra entre Iran e Irak de los ochenta y de la invasión de Kuwait y la respuesta occidental consecuente.

Al Qaeda busca sembrar el terror por el terror; es una cuestión narcisista, pretendiendo convertirse en base a acciones espectaculares en un tractor de otros movimientos radicales islamistas, ya fuera en el Sahel o en Extremo Oriente y la estrategia consiguió atestar numerosos golpes sin la necesidad de tener una planeamiento centralizado y actuando por células independientes. Sin embargo el Estado Islámico siempre usó la organización militar y una estrategia unificada para obtener un resultado más directo e inmediato. Al Qaeda buscaba destruir; el DAESH aspira a construir un orden nuevo basado en sus principios del terror; quiere restaurar un califato, con su propia ley y su ejército.

Sin embargo esta ambición del DAESH no podía triunfar ya que derrotar a los todopoderosos regímenes autoritarios de la región iba a resultar imposible especialmente si Rusia e Irán decidían unir fuerzas para acabar con el supuesto califato en Siria e Irak. De esta manera y aprovechando el entrenamiento y el origen de muchos de sus efectivos terroristas decidieron que era necesario una vez más crear el terror en Europa para forzar a las sociedades europeas a dejarles en paz en sus ansias expansionistas en la región. El antecedente de los atentados en Madrid era una muestra evidente de cómo el terror puede torcer voluntades en las acomodadas sociedades europeas.

El primer paso de este terrorífico plan pasa por crear una estructura terrorista permanente en Europa, lo que implica una amplia red logística que en muchos casos colabora sin ser conscientes del todo de las consecuencias de sus actos; requiere asimismo una red de adquisición y distribución de armas; talleres para construir explosivos caseros y pisos francos y por supuesto dinero. Para sortear los controles fronterizos disponen de un arsenal difícil de controlar, europeos que han sido convocados a su particular yihad y entrenados en Siria o Irak y que pueden regresar a sus lugares de origen sin levantar sospechas. No cabe duda que tras los últimos atentados producidos en Europa la vía de los aeropuertos no es la más segura. 

A mi juicio el gran flujo migratorio que de pronto se abalanzó sobre Europa ha tenido a la acción deliberada del ISIS como elemento organizador y detonador. Con esto no pretendo incriminar a los refugiados ni criticar la necesaria acogida; pero sí indicar que hemos abierto un agujero enorme en nuestra frontera sur de Europa permitiendo que terroristas procedentes de cualquier punto del Globo puedan acceder a Europa sin control. Las mismos medios utilizados para el ingreso de las armas. Seguramente a estas alturas la policía francesa ya debe tener claro el origen sirio de las armas y que han debido llegar de forma clandestina a Europa y que alguien se ha encargado de recogerlas, almacenarlas y distribuirlas.

La cronología de los hechos evidencia un plan perfectamente organizado. El primer golpe debería haberse producido dentro del estadio; un partido Francia contra Alemania con media Europa pendiente resultaba ser un escenario perfecto para la tragedia del terror. A partir de este momento, la acción en el centro de París pretendía además de producir otra matanza, desviar la atención del estadio y provocar una evacuación masiva de Saint Denis que estarían los otros tres terroristas esperando con sus armas. En menos de media hora deberían estar todos muertos por la acción de sus chalecos, habiendo culminado una matanza que podría haber alcanzado dimensiones mucho mayores.

Pero algo debió fallar en los alrededores del estadio; ni el terrorista bomba accedió al estadio y por alguna razón los otros tres no pudieron acercarse lo suficiente con las armas, por lo que un terrorista, el único que no se suicidó, debió huir en el vehículo y las armas que él y sus compinches debían utilizar. Este fugado es el objetivo número uno de las fuerzas antiterroristas. La acción en el centro de París después de la explosión en el interior del estadio debería convencer a la policía de desalojar el estado inmediatamente. Seguramente la presencia de Hollande y un especial dispositivo de seguridad debieron sorprender a los terroristas o quizás un golpe de buena suerte. Quizás nunca lo sepamos, pero la policía acertó a esperar que la tragedia terminara para evacuar Saint Denis lo que provocó la inmolación de los otros dos terroristas sin cumplir sus objetivos al verse amenazados por las fuerzas de seguridad.

El uso de los chalecos con peroxido de nitrógeno, dada su escasa potencia solo tenía un objetivo, la inmolación, o en el plan del ideado por el planeador. evitar que ninguno de los terroristas pudiera ser detenido con vida. Los asesinatos debían ser similares a los de Charlie Hebdo, vaciando los cargadores. Por esta razón no se produjeron más muertos en la Sala Bataclan; seguramente debieron inmolarse en su jerga particular al verse sin munición. Por cierto que no me extrañaría que este explosivo casero estuviera detrás del avión ruso destruido en pleno vuelo al poco de despegar de Sharm el Sheik.

El uso de los chalecos evidencia a mi juicio, a diferencia del atentado de Charlie Hebdó, que no existía tanta confianza en todos los miembros del grupo; demasiado numeroso para asegurarse de que todos procederían de la forma indicada. También evidencia que debían existir conocimientos en poder de estos terroristas que no debían ser revelados en cualquier caso. Este último dato alimenta la tesis de una estructura más organizada y que debe estar compartida por diferentes comandos. Si los terroristas pretenden repetir este tipo de atentados deberían disponer de una estructura de distribución de armamento y de un laboratorio clandestino para preparar los chalecos explosivos, y todo indicaría que la estructura y el laboratorio debe estar en Francia o Bélgica. Países con una amplia comunidad islámica en la que ocultarse, con cercanía a los grandes centros de población y por tanto de acción.


Las incertidumbres son ahora en primer lugar poder dimensionar cuantos terroristas están ya operativos en Europa y que han debido entrar aprovechando los grandes flujos migratorios del verano y cuantos están en espera para acceder al continente? Este es ahora un objetivo inmediato de las fuerzas de seguridad en Europa, blindar las fronteras porque los nuevos comandos operativos deben estar en estos momentos planeando su acceso al continente.

La segunda, determinar cuál es la estructura logística de esta organización criminal. Si han sido capaces de desarrollar una capacidad instalada en Europa y teniendo en cuenta que se trata de assasins, sin miedo a morir, su capacidad de acción dependerá de los medios que sean capaces de traer a esta Europa y la panoplia de posibilidades sería enorme y aterradora.

De lo que no cabe duda es que estos atentados han sido producto de una decisión directa de los líderes del DAESH; su planeación es detallada y debe formar parte de una nueva estrategia. Es cuestión de tiempo que el Califato desaparezca militarmente de Irak y Siria. Existe un consenso en devolver el poder a Asad y al gobierno iraní el control de Irak a través del gobierno de la mayoría chiíta. La acción combinada rusa e iraní unida a los golpes que Arabia esta propinando en Yemen y Estados Unidos liquidando por decreto presidencial a todos los líderes terroristas están produciendo resultados positivos en esta guerra. La supervivencia de esta locura llamada DAESH pasa por su internacionalización y conversión en una nueva Al Qaeda, un grupo que solo busca el terror y espera su momento para volver al escenario geoestratégico del Sahel y de Oriente Medio. Es muy posible que ésta sea su nueva estrategia y la mejor manera de eliminarla sea derrotar al Estado Islámico en su territorios y hacerlo muy pronto, antes de que algunos de los centenares de terroristas que luchan en estos países regresen dispuestos a continuar la senda del terror.

Mi gran duda es si este atentado pretendía emular al de las torres gemelas y ser un icono terrorista o se trata de un paso más en la escalada de terror. Debemos convenir que estamos en el segundo escenario y que bajo fórmulas de muy diferente envergadura, continuarán golpeando en Europa. Pero ahora ya sabemos mucho más de su reclutamiento, de su entrenamiento, de su operación y organización, lo que sin duda marca el camino de su final, aunque no será un camino sin dolor.

El gran error de Al Baghdadi fue pretender eliminar a los chiitas en Irak, Siria y en Líbano, encontrándose con un enemigo poderoso como Irán, sacudido del embargo y en una alianza de intereses con Rusia. Su segundo error fue combatir a la oposición sunita a Asad, encontrándose de enemigos a todas las monarquías sunitas de la región; el mismo error de Sadam Hussein. Con tantos enemigos sólo es cuestión de tiempo su destrucción. Pero debemos estar vigilantes de cara al futuro porque si Irán como consecuencia de esta guerra domina Irak, Siria y Líbano; el equilibrio en la región habrá terminado y entonces tendremos la madre de todas las batallas.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

CATALUÑA 2016 : Y QUÉ HACEMOS DESPUES?

Una vez que el Tribunal Constitucional por unanimidad ha suspendido la resolución del Parlamento de Cataluña por dos razones; la primera puede que no les interese a los independentistas, por inconstitucional; pero la segunda es mucho grave bajo su óptica, por incompetencia. El Parlamento catalán no tiene de acuerdo al Estatuto capacidad para emitir dicha resolución. Si quisieran hacerlo, deberían primero modificar el estatuto, para lo cual no tienen mayoría cualificada. Es decir que la mayoría que sirve para anular el estatuto de autonomía, no sirve para modificarlo. Aquí ya tenemos una primera disfuncionalidad. No se puede alterar el esquema legislativo propio sin la mayoría parlamentaria que los propios catalanes han decidido en referéndum, éste si legal.

Cuando el Parlamento inicie la tramitación legislativa de la primera ley; sea la de Seguridad Social o la que quieran; automáticamente, un juez dictara auto de detención provisional sin fianza por delitos graves de desobediencia a los supuestos 21 autores; aunque ya veremos cuantos de ellos al final dan la cara o no. Lo del delito de sedición sería una cuestión interpretativa, aunque es evidente que el solo inicio del proceso y la desobediencia implican la comisión del delito de sedición.

Es posible que los siguientes 21 también puedan ser encarcelados, si es que persisten en la desobediencia,y podrían ser más. Pero no por ello la ley debe dejar de aplicarse. Ni siquiera toda la población catalana está exenta de cumplir la ley. La ley no depende del peso o la cantidad de los incumplidores, sino de una correcta interpretación por los tribunales. La ley solo puede saltarse mediante el ejercicio de la fuerza y venciendo; no hay un solo caso en la historia que no haya sido así. Toca seguir el procedimiento. La Ley no se salta se asalta y entonces de la confrontación puede salir una nueva realidad que puede ser mejor o peor. Pero lo que es seguro es que no cabe ningún diálogo fuera de la Ley, por lo que no hay terceras vías.

Pero con estos actos preliminares de defensa legítima del estado, no se acaba con el problema; que es cierto y existe. Así, caben dos opciones para el gobierno que salga de las urnas el 20 de diciembre. 

La primera sería la más ajustada a derecho a mi juicio. Se debería instar la ilegalización de los partidos que han apoyado este movimiento por ser contrarios a la Constitución y en ese caso convocar nuevas elecciones. Este proceso lo hemos conocido en el País Vasco, y a pesar de las trampas de los violentos, ha funcionado. Con un Parlamento sin independentistas tocará gobernar para todos los catalanes y no solo reconociendo derechos privilegiados a una parte de la autonomía catalana. Un gobierno de unidad regional deberá surgir de esas elecciones que establezca un clima de concordia y de recuperación de la unidad de los catalanes.

Este gobierno deberá terminar con la corrupción y con la vulneración del principio de igualdad que a diario se cercena en Cataluña y comenzar a pagar las facturas a tiempo y dejar de usar el dinero de los catalanes para actividades estrambóticas como hemos visto en estos años de gobiernos soberanistas y tripartitos, que tampoco hicieron gran cosa para evitar lo que hoy estamos viviendo.

La segunda opción sería esperar a que los propios catalanes a la vista de la situación generada decidan echar por la borda el proceso independentista y votar por una alternativa diferente. Sin embargo esto nunca va a ser posible, ya que mientras Convergencia domine los medios públicos y privados, nunca habrá auténtica libertad en Cataluña. Pensar que existe un sector moderado en Convergencia dispuesto a un diálogo dentro de la Constitución, hoy es una quimera, ya que si tienen un poco de sentido común está noche deberían haber depuesto a Mas o al menos dar la cara. Los que ahora se muevan de la foto de alianza de los batasunos catalanes y Mas, serán los que protagonicen el nuevo proceso de concordia y diálogo que llevará a Cataluña a continuar liderando dentro de España y en la Unión Europea. El votante de toda la vida de Convergencia espera hoy un gesto de valentía de todos aquellos que se oponen a esta locura que por la inquina con la que se lleva a cabo sin restricciones de ninguna tipo y entregando la comunidad autónoma a los antisistemas, parece querer acelerar una situación que pueda detener los procesos judiciales abiertos. Quien ha robado tanto tiempo a los catalanes está dispuesto a llevarse el país por delante con tal de no verse en la trena. No sé si esto le compensa a la inmensa mayoría de los catalanes que como todo hijo de vecino quieren sentirse catalanes, dentro de un marco que ha resultado tremendamente beneficioso para Cataluña. Pero debe ser la sociedad civil no la que alimente esta locura sino quien la detenga; los empresarios y sindicatos; la iglesia, las familias. La defensa del estado no solo está en las manos de Rajoy; al final si todos los que están por una solución dentro de la Ley no salen a defender sus derechos, pueden darse por jodidos, por mucho artículo 155 que se aplicase.


viernes, 30 de octubre de 2015

SI LAIA LEVANTARA LA CABEZA

Han transcurrido once millones de años, más o menos desde que Laia murió, aunque todavía no existía Cataluña, ella seguramente se sentía ya catalana y madre de toda la humanidad, porque ahora resulta que todos somos catalanes y que es el tronco el que se quiere independizar de las ramas, cosas de la naturaleza humana. Pero como decía, Laia, a pesar del tiempo transcurrido, si levantara la cabeza y tuviera tiempo de aprender catalán, se asombraría de la velocidad de la evolución humana catalana precisamente por su lentitud.

Cuando Laia vivía el más fuerte siempre acababa con el más débil, daba igual que fueran muchos los débiles, como siempre estaban amedrentados por los fortachones y bravucones de la tribu, no contaban. Incluso los consideraban como no dignos de ser de una tribu de pilobates catalanes. A Laia, que al parecer era pequeña, este continuo abuso siempre le pareció impropio de una serie de homínidos que parecían ser más inteligentes que el resto de los animales que habitaban en el terciario catalán.

Pero a Laia, como luego a un descendiente suyo, Pablo, algunos millones de años más joven, lo que más le disgustaba era el hecho de que costaba muchísimo llegar a un acuerdo para beber en la charca o para repartirse los frutos y las bayas, porque claro sin lenguaje y a manporrazos era muy complicado asignar los derechos y los deberes de cada uno, pero al final se conseguía y por fin había un poco de armonía en la comunidad autónoma de Pilobates catalanes y con este orden consensuado la tribu avanzó de manera vertiginosa atrayendo a otros homínidos de tribus lejanas. Pero entonces llegaba algún bravucón y decía que esa ley no servía y que no se le podía privar de su derecho a acceder al agua y a las bayas antes que los demás. Laia, siempre les recordaba que buena o mala había una ley que acatar y que si hay alguien no la cumplía pues entonces no sería una ley sería un acto de fuerza injusto, y que para eso no habían dado semejante salto en la evolución de las especies. Ella decía que era la misma manera de relacionarse que  la del tiranosauroio Rex con los pobres diplodocus siempre tan tranquilos comiendo las hojas de los árboles sin molestar a nadie.

Pero a Laia lo que más le erizaba el pelo que todavía ocupaba todo su pequeño cuerpo, era que los que se saltaban la ley siempre encontraban una justificación para hacerlo; pero una vez que ya habían conseguido su objetivo, ¡ay del que no cumpliera su nueva ley¡. No es que fueran salteadores de leyes; lo que querían siempre era simplemente imponer la suya. Pero luego siempre venía otro más bravucón dipuesto a saltarse la ley y con qué legitimidad le decías que eso no se podía hacer. Laia que era una niña muy inteligente ya que su cerebro podía pesar unos cinco gramos, se dio perfecta cuenta que una vez que se salta la ley y se consagra la justificación de la acción transgresora, nada bueno cabe esperar para toda la comunidad pilobate; de hecho muchos se acabaron yendo a otras comunidades pilobates; al principio los fortachones se alegraron mucho, pero cuando se dieron cuenta que sin nadie a quien sojuzgar el poder no sirve para nada, comenzaron a lamentarse, pero ya era muy tarde. Estaban solos, y ya no eran gentes de fiar.

Laia a pesar de todo decidió quedarse en la comunidad; pensaba que las cosas cambiarían y que la vida sería mejor ya que confiaba mucho en las nuevas especies de homínidos más civilizados que habitaban en Kenia, ya en aquella época muchos preferían Atapuerca a los Pilobates porque eran gente más seria y respetuosa con el orden y la Ley y por eso prosperaban. Pero ella nunca pudo conocer otras comunidades, todo su mundo era su trozo de bosque y ya le habían enseñado que fuera del gran río que les separaba de la barbarie solo había peligros; gentes que iban a acabar con su magnífico sistema de vida; no había más que compararse con la vida de las comadrejas o las cabras, para darse cuenta que debían sentirse muy afortunados, podrían estar mucho peor.Al final iba a resultar que iban a tener que dar las gracias.

Esto no era consuelo para Laia, siempre pensó que tanta defensa de lo auténtico de la comunidad pilobate catalana ocultaba un truco, no se fiaba del gordito Pilobate, decía que ese era el peor aunque al final sospechó más del pequeño PilobateMas, que nadie se explicaba porque siendo tan insignificante y débil, como lo fue su antecesor, ejercía tanto poder, seguramente había repartido bayas y castañas entre los más importantes porque si no no se entendí, pero a Laia siempre le pareció un poco fantoche lo que siempre le suponía una bronca de su padre; además no podía ser que los que se saltaban la ley, los que condenaban a los débiles a marchar fuera o a cumplir sus designios, fueran además lo que tenían razón. Siempre pensó que debía haber algo más que buenas intenciones; tenía la intuición de que estaban más empeñados en asegurarse tres de cada cien bayas que se recolectaban que en el bienestar de la colectividad. Alguna vez Laia protestó porque lo cierto es que cada vez quedaban menos bayas para los demás; pero la acusaron de traidora a la comunidad pilobate, no era un bien miembro de la tribu; seguramente decía el gordito que la habían sobornado con unas castañas algunos de los pilobates de otras tribus, los de Atapuerca seguramente, y lo peor es que la mayoría se lo llegó a creer.

Si Laia levantara la cabeza, sólo unos once millones de años después, y viera que el cerebro del pilobate catalán actual pesa treinta veces más que su craneo, pensaría que algo mal ha hecho la naturaleza humana para que semejante cantidad de neuronas no sean capaces de hacer algo mejor de lo que ella conoció. Descansa en paz Laia, quizás te descubrieron demasiado pronto.

domingo, 18 de octubre de 2015

PUTIN 3.0 OCCIDENTE SE ENTREGA AL TOTALITARISMO

La nueva versión de Vladimir Putin 3.0 acaba de salir al mercado. En la primera entrega, Putin demostró cómo Rusia estaba preparada para volver al autoritarismo, controlando los medios de comunicación a la oposición, a los oligarcas y además espoleado por una población que había perdido la dignidad nacional en los gobiernos de Gorbachov y Yeltsin. En la segunda versión, ya con las manos más libres, inició su expansionismo militarista. Triplicó el presupuesto de Defensa, volvió al lenguaje más áspero de la guerra fría y utilizó la violencia y la fuerza ya fuera contra los estados separatistas, apoyando a los estados vasallos e invadiendo con impunidad países como Georgia y Crimea. 

La última versión presenta grandes novedades. Rusia no sólo amenaza a Occidente sino que es capaz de hacer con eficacia el trabajo que los árabes sunitas y los países del Oeste, no han sido capaces de realizar durante años. Los rusos que ya llevaban años flirteando con Irán para golpear en la espinilla a Europa y a Obama, han tejido una alianza que puede resultar devastadora en la región. Pero lo novedoso es que los países occidentales incapaces de resolver la crisis que ya ha costado 250.000 vidas en Siria, maniatados por sus presiones públicas y por la incapacidad de sus líderes para hacer frente a cualquier crisis, ven con buenos ojos como Rusia hace el trabajo sucio.Además Rusia interviene utilizando los mismos argumentos de Occidente, aunque la realidad dista mucho de esta versión de lucha contra el terrorismo internacional.

lunes, 12 de octubre de 2015

LA RECONSTRUCCIÓN DE ESPAÑA

Las tensiones separatistas acentuadas por los partidos tradicionalmente nacionalistas moderados, el auge del chavismo y sus movimientos afines, especialmente anarquistas y estalinistas; la sensación generalizada de que todo es objeto de burla: la Constitución, la monarquía, la Virgen del Pilar, la bandera; todos éstos son síntomas de una enfermedad grave pero que no nos resulta nueva. Corrupción política existe desde que el duque de Lerma se llevó la capital de Madrid a Valladolid en 1601 después de haber comprado todos los edificios y territorios de la ciudad del Pisuerga convirtiéndose en el hombre mas rico de España, y seguramente nunca ha sido tan diminuta como ahora; y no con eso pretendo disculparla. La historia de las naciones están salpicadas de hechos desafortunados o luctuosos que marcan su devenir. Napoleón estuvo a unas pocas horas de ganar Waterloo; Fernando VII podría haber muerto de regreso a España jugando a la pelota como su tatarabuelo el Hermoso; la flota española podría haber salido de Cuba a tiempo. Como nos enseña la física una pequeña fuerza aplicada a un elemento en movimiento puede ocasionar un gran desplazamiento y llevarnos al desastre. 

Para nuestra historia reciente, los atentados del 11 de marzo de 2004, marcaron más allá del dolor producido a las víctimas y sus familiares, un efecto de desplazamiento de la corriente por la que España se venía desarrollando en paz y crecimiento desde 1978. Se generó un ambiente de enfrentamiento entre españoles, aquellos que habían propiciado el atentando como si fuera España culpable más que víctima y los que se habían manifestado contra la guerra; la llegada al poder de un gobierno cuyo liderazgo cuestiona conceptos básicos como la unidad de España y que apenas se había mostrado respetuoso con los símbolos de nuestra nación y de otras amigas, abrió la caja de Pandora. Algunos medios de comunicación descubrieron que resultaba mas productivo y lucrativo dar voz a los exabruptos y se crecieron económicamente a la par que su desapego por los valores nacionales y culturales españoles se acentuaba. Un gobierno que para mantener el poder no duda en pactar con los separatistas catalanes, lo que hace es legitimar el soberanismo, y además desde Madrid. 

La crisis económica a la que nos llevó el partido socialista por el retraso doloso en las medidas de recuperación para afianzarse en las elecciones de 2008, fue manejada de una forma tendenciosa por los partidos y los medios de comunicación, haciendo ver que el culpable de los cinco millones de parados era el gobierno de Rajoy. La crítica desde algunos medios cercanos al Partido Popular por no cumplir su programa fue mucho más acentuada que las de 1996 cuando el PP tuvo que renunciar a casi todo su programa para limpiar lo que había debajo de la alfombra y alcanzar un acuerdo con los nacionalistas, que llevó a Arzalluz a afirmar que había conseguido en catorce días con Aznar más que en trece años con Felipe González. 

El gobierno sensible a esta crítica y con un deficiente liderazgo que ha basado su éxito en el crecimiento económico y en la reducción del paro, sin contar que la sociedad ya no se cree lo que dicen las encuestas y las estadísticas sino lo que oyen de forma reiterada en los medios. Los logros que consiga el gobierno ya no se determinantes, pesan mucho más las faltas, que objetivamente distan mucho de los aciertos, pero cuando se tiene a casi todo el mundo en contra, es más fácil ser criticado que alabado. El goteo de desgracias y casos de corrupción acontecidos con un tempo perfecto han producido un desgaste enorme en el gobierno que no ha sabido como contrarrestar.

Nadie tiene en cuenta la realidad; y valga como ejemplo Artur Mas que convoca unas elecciones como plebiscitarias, las pierde y continua en su deriva, seguro de que las fuerzas no independentistas no se van a movilizar; ni van a salir a la calle, atemorizadas por las hordas radicales. 

Ante estas próximas elecciones, España corre un serio riesgo, como no había acontecido desde las elecciones en la segunda república. España va camino de una deriva peligrosa especialmente si la izquierda con su indefinición ideológica y política, con un ansia de revanchismo y de lucha de clases desconocida desde los años treinta, alcanza el gobierno. El camino más seguro para la desmembración de España y el regreso a la recesión es el regreso del zapaterismo aliado con el extremismo. Nadie que quiera profundizar en la democracia, en la unidad de España y en la libertad económica puede hacer parte de semejante alianza.  Existen grandes líderes en el partido socialista que deseo devuelvan al PSOE a ser el gran partido nacional que ganó las elecciones de 1982; porque si no será Ciudadanos quien ocupe el espacio de donde nunca debió salir.

Mariano Rajoy ha cometido a mi juicio tres grandes errores; y ninguno de ellos tiene que ver con el cumplimiento o no de su programa electoral; esto es algo que se perdona con bastante asiduidad e democracia. El más grave, pensar que podría controlar el impacto mediático de los casos de corrupción que afectan a su partido de manera que no serían necesarias medidas extremas como su propia dimisión para salvar al partido. La gestión de esta cuestión ha sido nefasta teniendo en cuenta que la mayoría de los medios están en la oposición, y los pocos defensores tertulianos y periodistas tienen que batirse el cobre en la Sexta para defender al gobierno en la mejor versión de “En tierra hostil".

El segundo error es no haber impulsado un medio de comunicación líder afín al partido popular; ha dejado en manos extranjeras de dudoso control y con grandes connivencias con la izquierda la creación de la opinión pública mientras que los medios afines pecan de excesivo amarillismo. Las cadenas afines resultan patéticas, con todo el respeto, pero el apoyo al gobierno desde hacerse con inteligencia y menos apología de lo que a veces resulta indefendible.

El tercer gran error es haber nombrado un gobierno de burócratas muy distantes del votante y sin apenas impulso político. Parecen una cohorte de registradores de la propiedad, vestidos de negro y sin apenas ser capaces de transmitir ilusión alguna, dejando ese cometido a un líder sin carisma: a un excelente ministro.

Ahora con las elecciones a dos meses vista, el margen de maniobra es nulo. Ni Rajoy bailando la Macarena con Los del Río podrían cambiar el desastre electoral para el PP que aspira a ser la fuerza más votada para poder mantenerse en el gobierno apoyado por Ciudadanos como mal menor. ¿Pretende Rajoy hacer en minoría lo que no hizo con una holgada mayoría absoluta?. Quizás sea éste  el revulsivo que necesita para hacer las reformas necesarias.

Pero la cuestión más inquietante es si esta España en decadencia tiene remedio, si podemos reconstruir los principios básicos, o mínimos de una convivencia en común, en prosperidad y con unas instituciones democráticas más reforzadas. La respuesta es claramente afirmativa; un gobierno fuerte en Madrid con unas bases sólidas estará en condiciones acometer las reformas necesarias y por otra parte imponer el cumplimiento de la ley. No hacen falta grandes modificaciones legales, ni retocar la Constitución, pero si por cuestión de marketing es recomendable, tampoco pasaría nada. A mi juicio estas líneas básicas serían:

El próximo gobierno debe ser implacable en la imposición y cumplimiento de la ley. Los españoles deben temer no cumplir la ley porque la reacción de las instituciones será rápida y contundente. En este país se ha perdido el miedo a delinquir, especialmente en los políticos, y ésta es la primera medida que el nuevo gobierno debe acometer. El gobierno tiene medios legales e institucionales para que la ley se cumpla; debe usarlos con moderación pero una vez puestos en marcha sin vacilación. Una ley que no puede ser ajena a la realidad y a las distintas sensibilidades que concurren en en el estado español, pero que no puede plegarse ni siquiera a los dictados de una mayoría. No hay peor dictadura que la que se apoya en la mayoria del parlamento o de los votos para incumplir la ley y violar los derechos de las minorías o de la oposición.

El gobierno debe ser tremendamente exigente en la lucha contra la corrupción. Una gran parte de la sociedad española tiene grandes dificultades económicas y son muchos los cargos públicos, algunos con posiciones muy relevantes en el pasado que se han dedicado a saquear las arcas públicas apropiándose del dinero de todos los españoles, especialmente de los que tienen más necesidades. Un politico corrupto roba al pobre para dárselo al rico o sea a si mismo. Esta es la mayor amenaza a la democracia y a la estabilidad política; más que el separatismo y el terrorismo, porque estos al menos nos unen contra el mal. Las complicidades con los corruptos han sido terribles para nuestro sistema democrático, y las ha habido en todos los partidos, aunque todos pretenden olvidarlas cuando acusan al de enfrente.

El tercer elemento clave es acortar el distanciamiento que la población siente respecto de la clase política; se ha perdido la cercanía y la ilusión por la política. Ya nadie quiere ir al ágora a aportar ideas sino a quemarla o ocuparla, y así cayó la democracia clásica. Nadie entiende qué hacen los partidos, cómo eligen a sus candidatos; los representantes apenas se representan a si mismos. Las listas abiertas son tan manipulables como los subastas públicas, quizás sean una alternativa mejor pero insuficiente. Un sistema de elección con representación directa por distritos cambiaría de forma radical nuestra visión de la democracia. Se trata de construir los partidos bottom up; desde la base y no desde la cabeza. Si para algo se quiere modificar la Constitución que sea para establecer un sistema de elección directa. Para los partidos ya les quedaría el Senado que puede tener un carácter territorial, formado por representantes elegidos en las comunidades autónomas.

Un cuarto aspecto debe ser el reforzamiento de las instituciones. La independencia del poder judicial y de la fiscalía; un Tribunal Constitucional profesional e independiente que interprete y no legisle; un Tribunal de Cuentas y un Defensor del Pueblo que renazcan de sus cenizas, ya que parecen haber desaparecido y el fortalecimiento de la corona como institución al servicio del estado y los ciudadanos, elemento básico e indispensable de nuestro futuro político

En la próxima legislatura un gobierno de Ciudadanos y PP debería tener como guía terminar la legislatura con un cambio radical en estos cuatro vértices. Lo demás es gestión y para esto si tenemos personas capacitadas e ideas no faltan. Pero es el momento de los grandes políticos y no de los que vociferan o mascullan.






sábado, 10 de octubre de 2015

SIRIA: EL ESCENARIO SE DESPEJA PARA ASSAD


La primera semana de octubre ha marcado un cambio brutal en el conflicto civil que Siria lleva sufriendo hace años. Si bien la coalición internacional había ejecutado cientos de operaciones en los últimos meses, parece que sus consecuencias han sido mínimas comparadas con los avances que las fuerzas combinadas ruso e iraníes que apoyan a Assad han alcanzado en esta semana.

Operaciones de Rusia y sus aliados.

Rusia ha intensificado su presencia tanto de medios como en intensidad. Hace 48 horas cuatro buques rusos lanzaron desde el mar Caspio 26 misiles de crucero que recorrieron 900 millas para alcanzar sus objetivos en las zonas dominadas por la coalición sunita que lucha contra el régimen de Assad desde el comienzo del conflicto, por distinguirla del Estado Islámico. Este lanzamiento de los misiles sin previo aviso con el riesgo que supone para la conducción de las operaciones militares de la coalición internacional, fue anunciado por Putin mientras afirmaba su voluntad de cooperar con las fuerzas occidentales.

jueves, 1 de octubre de 2015

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL COMIENZA EN SIRIA


Desde la caída del muro de Berlín, Rusia ha pasado por una fase de gran depresión económica y social en la que apenas podían poner a navegar más de dos destructores y su aviación militar estaba en tierra. Sus tropas pasaban hambre y se veían incapaces de mantener los frentes de insurgencia en el sur del país y en las antiguas regiones soviéticas. Desde la llegada de Putin al poder, el presupuesto de defensa ruso se ha multiplicado por siete, ha lanzado nuevos programas de armamento incluyendo nuevos misiles nucleares, algunos de ellos desplegados en trenes en movimiento para evitar su destrucción. Desde 2005 Rusia, sin hacer mucho ruido en la esfera internacional, ha sido capaz de generar una capacidad militar que en le era de la distensión y el buenismo occidental, resulta mucho más letal que la de la antigua Unión Soviética sin haber abandonado sus ansias expansionistas.

La tercera fase, comenzó con la intervención en Ucrania y los continuos escarceos de la aviación rusa sobre Europa, incluyendo sobrevuelos de aviones con capacidad nuclear sobre los países de Europa Occidental. La invasión de Crimea constituyó sin duda la primera prueba de fuego. De forma parecida a como hizo Hitler en el territorio de los sudetes, Rusia puso a prueba la capacidad de respuesta política y militar de Occidente, ¿y qué ocurrió?; nada. En un mes después de la invasión se reunía el consejo de ministro de la Federación rusa en Sebastopol. Mientras la intervención rusa en Ucrania es un clamor, y a estas alturas es evidente que Rusia planea un golpe definitivo para anexionarse las republicas prorrusas a final de año cuando convenzan a la opinión pública internacional que el régimen de Kiev ha incumplido los acuerdos de Minsk. Es una historia que se repite en otros modelos de expansionismo de los últimos siglos.

martes, 22 de septiembre de 2015

NO SE PUEDE GOBERNAR CONTRA MEDIO PUEBLO

Las elecciones del próximo domingo ya tienen un evidente perdedor, el secesionismo; y no porque quizás los partidos que promueven la independencia no vayan a obtener una mayoría de escaños o de votos; tampoco porque Rajoy mande a la Guardia Civil a detener a cuanto nacionalista utilice el poder del gobierno catalán o local para hacer declaraciones independentistas; tampoco porque el gobierno aplique el 155 de la Constitución y disuelva el parlamento catalán y nombre a la delegada del gobierno como máxima autoridad regional.

Si no porque no existe una voluntad masiva y mayoritaria en Cataluña por la independencia a diferencia de TODOS los procesos independentistas producidos en Europa en los últimos cuarenta años. Basta ver los votos producidos en Chequia, Bosnia, Croacia en favor de la separación de sus estados matrices, para darse cuenta que contra un cincuenta por ciento de la población no se puede saltar la legalidad; atropellar derechos y pretender imponer por la fuerza de una mayoría escasa un proyecto independentista.

Cuantos votaron por la independencia de Estados Unidos, el 90%, o por la de India; o la de Canadá y así todos los procesos de independencia democráticos que se han producido en la historia reciente de la descolonización del siglo XX. España existe porque existe una amplia voluntad democrática de querer ser españoles; superior al 80% por mucho que en un territorio sea de un cincuenta. NUNCA en la historia se proclamó independencia agua con el voto de un 30% o un 40%. Eso se llama totalitarismo

Pretender imponer un pasaporte, una lengua, una nacionalidad por la fuerza a un conjunto tan amplio de población solo tiene como antecedente las purgas de Stalin en los años treinta, donde poco importaba hacer emigrar de forma forzosa a la mitad de un pueblo para satisfacer sus intereses dictatoriales.

La plataforma de Juntos por el Sí, así como los anarquistas y comunistas catalana, a lo que aspiran es a lo que mejor saben hacer, a presionar, a obtener mas beneficios. Aspiran a su concierto, a controlar la lengua, la cultura, su hacienda porque no quieren ser solidarios con el resto de España. No se equivoquen aunque lo quieren vestir de nacionalismo es puro capitalismo. Lo que quieren es no compartir su riqueza con los que llaman españoles, pero no porque los sientan diferentes, vagos o ajenos a ellos, sino porque quieren quedarse con sus euros, como si fueran generados y gastados en Cataluña. Luego se los negarán a los del cinturón metropolitano; porque tampoco querrán compartir con ellos sus riquezas.

El gobierno español no puede caer en esta trampa que le plantearán los nacionalistas como una alternativa a una declaración unilateral de independencia. Esto es un puro chantaje. Artur Mas y Oriol Junqueras saben perfectamente que el 28-S solo tendrán una obligación, gestionar la frustración, y para ello deben sacar algo que compense a los que se hicieron una ilusiones vacías. Rajoy no puede caer en el victimismo de Margatinos de pensar que quizás seamos culpables el resto de españoles de haber hecho algo mal con los catalanes. Ese rotundamente falso; si de algo ha pecado el resto ha sido de condescendencia con el fin de mantener una gobernabilidad que nos ha ayudado a todos, incluidos los catalanes.

Mas no quiere la independencia, es un secesionista a la carta, y lamentablemente en esto de la soberanía el plato es de menú, o lo tomas completo o no comes. Media Cataluña son muchas gentes como para ir contra sus intereses, y aunque muchos no vayan a votar porque todo esto les parece ajeno; es increíble que se hable de una voluntad secesionista cuando la participación en las elecciones catalanas apenas ronda el 60%; se pretende declarar la independencia con el 30% de la población mayor de dieciocho años de Cataluña. Esto parece más un chiste de Eugenio.

El gobierno de España debe estar en su sitio; el que salga de las urnas si es pro independentista organizará algunas manifestaciones multitudinarias para reclamar en la calle lo que las urnas no les dan; incluso algunos radicales ocuparán algunos edificios. Algaradas callejeras, ya las aguantamos de los profesionales en el Pais Vasco y aquí estamos. Lo bueno del 27-S es que dejará muchos cadáveres políticos, porque los cientos de miles que votarán el domingo por la independencia, no van a perdonar a los nacionalistas la mayor traición realizada a la voluntad popular catalana. Hay muchos catalanes que se sienten solo catalanes y que desean la independencia y se han creído que lo serán, veremos qué explicaciones les darán sus adalides. 

Solo hay un peligro real, que Mas y sus acólitos acusen al gobierno español de impedir su independencia; de haber envenenado a la banca, a los empresarios a los lideres mundiales para conjurarlos contra el secesionismo. Dirán que Rajoy amenazó a Mas con enviar la aviación o los carros; que Rajoy y los andaluces estaban montando una quinta columna para perseguir nacionalistas, y todo esto puede hacer crecer en ciertas minorías muy cualificadas una sensación de odio y violencia contra todo lo que signifique España; iniciarán una campaña para que los no catalanes se vayan de su tierra de adopción o de nacimiento si es que también se sienten españoles. La responsabilidad de los líderes españoles y catalanes es impedir que esto ocurra; que se pretenda agitar la llama de la violencia o el odio, porque ni así conseguirán la independencia ni vivir mejor, sino todo lo contrario. Deben pensar en construir en común en la diferencia, y el que no esté por la labor deberá dar cuenta ante la justicia y la historia.

A la plataforma de Juntos por el sí deberían quitarle el acento y llamarse Juntos por si... perdemos, porque los catalanes puedan estar seguros que cuando no haya independencia ni nada parecido, Mas no va a convocar elecciones; sus socios de Esquerra y de la izquierda y la CUP no le van a dejar, porque si las encuestas se cumplen el que no va a gobernar Cataluña es CDC y sí la misma mayoría que hoy gobierna en Barcelona. Eso es lo que van a conseguir muchos de los que se creen que votan por un partido moderado de centro como siempre ha sido Convergencia. La primera patada no se la darán a la Constitución sino a Artur Más.