lunes, 29 de junio de 2015

POLÍTICA FICCIÓN. QUIÉN GOBERNARÁ EN ESPAÑA DESPUES DE LAS GENERALES?

Todas las encuentras que se están publicando desde las elecciones municipales y autonómicas coinciden en varios aspectos. Crecimiento de los partidos tradicionales; disminución importante del voto para las nuevas formaciones que no están resistiendo muy bien las primeras semanas de responsabilidades en los nuevos gobiernos y mantenimiento del voto nacionalista. Todas coinciden en una victoria del partido popular, pero insuficiente para gobernar.

También hay una tendencia de mayor crecimiento a futuro del partido popular al amparo de los buenos datos macroeconómicos: la crisis griega y en Túnez ayudarán a nuestras cifras del turismo más que el golpe financiero, a menos a corto plazo, de manera que Rajoy podrá acudir a la elecciones con un buen escenario macroeconómico y con algunas medidas de incentivo para consolidar a su votante, como recuperación de sueldos de funcionarios, rebajas de impuestos y algunas ayudas sociales.

Mi predicción es que para noviembre Partido Popular estará en condiciones de gobernar con Ciudadanos, siempre que no se arme un frente de toda la oposición incluyendo a los nacionalistas. En este sentido será crucial qué ocurra en Cataluña en septiembre. Si hay una clara mayoría soberanista, no se podrá contar con CIU para el gobierno de España; pero si no hay una clara victoria del soberanismo, CIU resurgirá sobre sus cenizas y sería parte de este gran escenario del centro derecha incluyendo a nacionalistas, aunque eso supusiera un gran dolos de muelas para todos.

Una opción de PSOE y Ciudadanos y de PSOE con Podemos es cada vez más lejana, por que el PSOE cada sale más fortalecido pero se mantendrá por debajo del partido popular y porque sería una opción de gobierno más complicada.

Si el partido popular necesita de aliados para gobernar, los demás no van a encontrar un mejor socio que Mariano Rajoy, que siempre ha demostrado gran capacidad para este tipo de diálogo, de manera que el presidente de gobierno nunca será obstáculo para un gobierno de coalición presidido por el propio Rajoy.

Ahora bien, si el escenario es más complicado y la única mayoría estable es la suma de PP y PSOE, parece evidente que ni Rajoy ni Sánchez serían buenos candidatos a presidente de gobierno; ni tampoco una tercera vía tipo Albert Rivera, que además no estaría en semejante jaula de grillos. Es aquí donde podrían surgir algunos nombres que por su moderación y posiciones claras en temas fundamentales como Europa, unidad de España, lucha antiterrorista, surgirían como activos de indudable valor para presidir un gobierno de gran coalición. Solo les dejo dos nombres que cumplirían con este papel de hombre de estado, y hagan sus especulaciones: José Bono y Alberto Nuñez Feijoo, ellos lo saben y están en ello.




GRECIA D-1. Y EL MINOTAURO SALIÓ DEL LABERINTO

Los acontecimientos de las últimas cuarenta y ocho horas no deben sorprender a nadie; forman parte de un guión perfectamente escrito y previsible. Desde que Grecia rompió la negociación y convocó el referéndum, el corralito, el impago, el default, la salida del Euro y de la Unión Europea solo es cuestión de tiempo salvo que los griegos consigan que el Si gane en el referéndum del próximo domingo y Syriza salga del gobierno. Tsipras ha terminado su efímera vida política al provocar la salida del Minotauro de su laberinto. Si gana el SI, deberá nombrar un gobierno tecnócrata de unidad nacional sin Varoufakis y Tsipras; y si gana el NO, el panorama que se abrirá para grecia llevara a que el ministro de finanzas deba cambiar su apartamento frente a la acrópolis por un pisito en Lavapies.

Tres son los interrogantes que me asaltan a un día de que Grecia no haga efectivo el pago al FMI y se inicie un protocolo que en términos formales llevará como un mes que es declara en quiebra al estado heleno y activarse los mecanismos de embargo de todos los bienes y flujos del gobierno griego.

sábado, 27 de junio de 2015

GRECIA D-4?

Qué ha pasado por la mente de Tsipras para decidirse liarse la manta a la cabeza y mandar al carajo cinco meses de negociación y cuando por fin había un acercamiento positivo, a juicio de todos los jugadores. Lo primero que hay que señalar es que las posiciones están muy lejos. Las Instituciones pedían 8-000 millones de euros en ajustes y la ultima propuesta griega son 200, pero después de haber tomado medidas unilaterales que han supuesto una cantidad de gasto adicional muy superior a los 200 millones. Todo lo confía nuevos impuestos, sin tocar aquellos que tienen una mayor eficacia recaudatoria, es decir el IVA. Todos las demás propuestas griegas son bulshit, cantos al sol teniendo en cuenta el funcionamiento de la agencia tributaria griega y la moralidad del contribuyente.

Tsipras ha estado jugando durante meses con las Instituciones y con sus socios europeos, con amenazas y regresos, con buenas palabras e insultos, pensando que de esa manera iba a doblegar la voluntad europea, y esto es no conocer a la Europa de los alemanas, holandeses y luxemburgueses.

Grecia puede ser un grano en el culo de Europa, molesto pero no es mortal, ni tan siquiera doloroso, digamos que molesto. Pretender que las instituciones iban aceptar después de los auténticos sacrificios irlandeses y portugueses, sus propuestas de gominola, es una irresponsabilidad.

Ahora Tsipras pretende llevar a referéndum las medidas propuestas por las Instituciones; entendemos que el papel entregado el jueves, pero esto le enfrenta a tres incógnitas.

Pueden las Instituciones extender el plazo del rescate más allá del 30 de junio; y en caso de que puedan para qué; para seguir igual otros seis meses. Si se prorroga el acuerdo para que en el referéndum venza el no, el ridículo de las Instituciones habrá sido mayúsculo. Si se prorroga y sale el si en contra de Tsipras; habrán de convocarse elecciones, y ya la ampliación del plazo deberá ser de otros dos meses para que haya un nuevo gobierno, si es que es diferente.

Si el próximo martes Grecia no paga al fondo Monetario los pagos acumulados a petición de Grecia hasta ese día; el FMI está obligado a activar el mecanismo de default. La Unión Europea podría si quisiera activar el mismo mecanismo y reclamar el pago de la deuda; lo que es imposible pero terminaría con Grecia Pero ambos escenarios pueden verse sobrepasados por la realidad.

Si el lunes abren los bancos griegos y el BCE no inyecta liquidez a través del mecanismo de emergencia, el referéndum y lo que ocurra el martes con los pagos será irrelevante. El país devendrá en un corralito y el Euro dejara de circular en los mercados oficiales ese mismo día. ¿Por qué Europa va a seguir inyectando dinero del contribuyente europeo a una banca que puede quedar nacionalizada y quebrada al final de la semana?

Si los bancos no abren hasta el referéndum; que debería ser la opción más lógica, lo que Tsipras podría lograr es que triunfara el SI, ante la imposibilidad de cobrar pensiones y nóminas el día uno del mes de julio, y la paralización de la economía, cancelación de viajes de turistas ante la imposibilidad de pagar en un restaurante u hotel; las tarjetas de crédito y débito quedarán anuladas. Ante el caos, la propuesta de las Instituciones será muy razonable para la mayoría de los griegos.

Si a pesar de todo ello, ganara el NO; sería la declaración oficial de salida del Euro, entrada en quiebra del país y el caos económico para Grecia. La gran responsabilidad de Tsipras con sus ciudadanos es que ha vaciado las arcas esperando que llegara el dinero europeo y que ahora la alternativa es el caos, porque la economía griega prácticamente no existe para mantener al país de manera aislada. Grecia caería en la autarquía; sin crédito internacional; con todos sus activos congelados; ¡No pueden imaginarse los griegos la pesadilla a la que puede llevarles Tsipras¡. El último antecedente de semejante gravedad en el país fue la muerte de Pericles.


jueves, 25 de junio de 2015

GRECIA: SEGUIMOS ATASCADOS Y LA NEGOCIACION FINAL NO HA COMENZADO D-5

Como en cualquier gran negociación de la Unión Europa, siempre hay un climax negativo antes del éxito o del fracaso, y sin embargo somos todavía incapaces de adivinar cuál será el resultado final de la negociación.

En algunos puntos ha habido una flexibilización de la posición de las instituciones como en retrasar la fecha de entrada en vigor del retraso en la jubilación a los 67 años y también en mantener ciertas garantías para las pensiones más bajas.

La Unión Europea podría forzar un acuerdo a nivel de presidentes de gobierno  de la Eurozona si Grecia acepta subir el IVA general al 23%, suprimiendo las bonificaciones de las islas, permitiendo dejar la electricidad al 13% y mantener un tipo supre reducido; pero faltan más ajustes de gasto. Los acreedores no se creen que el gobierno vaya a recaudar más y mucho menos que se vaya a multiplicar por tres el superávit presupuestario a base de gravar con mas impuestos a la sociedad y economía helena.

La reestructuración de la deuda no es posible en el marco de las actuales negociaciones, pero las partes aceptarían una declaración de compromisos que le deje una salida digna a Tsipras frente a su Parlamento que debe aprobar el acuerdo. Porque una cosa es lo que opinan los técnicos y los jefes de gobierno y otra muy diferente, los parlamentos, en casi ninguno de ellos los gobiernos tienen mayoría absoluta. de manera que cuidado con echar las campanas al vuelo hasta el último minuto.

El Fondo Monetario como institución no puede a diferencia de la Unión Europea saltarse sus principios, de manera que ninguna flexibilidad cabe esperar del FMI que deberá cobrar el conjunto de los pagos del mes de junio el 30 de junio; pero ni los 8.000 millones restantes del segundo paquete serán suficientes para llegar a septiembre y con la economía hipotecada por este acuerdo transitorio, las dificultades serán todavía mayores.  esto es lo que más asusta a Tsipras; quemarse en una negociación que siendo exitosa, tendrá un coste politico y social en Grecia enorme, sería claramente insuficiente.  si estos ajustes se piden para unos 8.000 millones de Euros, que nunca llegarán a Grecia sino que cambiaran de manos entre acreedores, imaginen para los 50.000 millones necesarios para que Grecia no caiga en default.

El gobierno griego deberá mejorar en las próximas 24 horas su propuesta más de lo que lo ha hecho en las últimas 20 semanas; lo que se antoja un camino mu difícil. El hecho de que Tsipras haya asumido personalmente la negociación augura que decisiones traumáticas podrían adoptarse por el primer ministro griego sin ninguna consideración técnica, solo para salvar la negociación.

Todavía hoy estamos más cerca de la caída de Grecia que del acuerdo, pero nadie quiere ser el primero en levantarse de la negociación.

miércoles, 24 de junio de 2015

GRECIA, MUY LEJOS DEL ACUERDO D-7 DIAS

Parece que el tiempo se acaba y el gobierno griego no ha entendido o no ha querido entender el mensaje que la Unión Europea y el FMI le llevan enviando desde enero. Basar el ajuste en gravar con mas impuestos a la maltrecha economía griega, pondrá en peligro su recuperación; verdadera clave para que Grecia salga del caos económico en el que se encuentra; presenta dudas sobre la capacidad recaudatoria de la agencia de impuestos de Grecia que no se ha caracterizado por su éxito al conseguir que los griegos paguen impuestos y sobre todo no aplica ajustes en los gastos, los únicos que son evidentes y cuantificables. En definitiva, muy lejos todavía de cumplir con los requerimientos de la Unión Europea.

Que el propio Tsipras lamente que se está tratando a Grecia peor que a Portugal o Irlanda es mentir y desconocer la realidad de los ajustes que tuvieron que hacer estos países, mucho más severos que los que ahora se pretenden imponer a Grecia.

sábado, 20 de junio de 2015

22 DE JUNIO: FINAL DEL PARTIDO GRECIA VS INSTITUCIONES

En febrero de este año, la Unión Europea y las Instituciones; ese término que parecía satisfacer las demandas griegas frente al de troika, lo que debería ser más del gusto de Tsipras, le fijaron a Grecia un calendario y unas acciones claras al gobierno heleno. Se dijo que podría acceder a una ayuda de emergencia de inmediato si se presentaban las reformas y se producía la inspección de las instituciones de la Cuentas Públicas, y nada de esto ha ocurrido. Las discusiones están donde comenzaron. Grecia juega a escabullirse en la retórica política buscando un acuerdo no técnico; y la Unión Europea y el Fondo Monetario, fieles a sus principios y procedimientos, como no podía ser de otra manera ya que no tienen un mandato diferente de las autoridades nacionales de las que dependen, deben hacer cumplir lo pactado; no hay alternativas. Pacta sunt servanda.

Pero el tiempo se acabó como dijo el presidente del Eurogrupo, y que esperemos que continúe por mucho tiempo, el holandés de nombre impronunciable; la única opción es un acuerdo político el proximo lunes, pero este acuerdo solo es posible si Grecia acepta las condiciones de las Instituciones; y no por una cuestión de autoridad o soberbia sino porque es más difícil poner de acuerdo a países como Irlanda, Portugal o España que las pasaron canutas; o a los conservadores que gobiernan en el norte de Europa, y no digamos a los parlamentarios de la CDU en Alemania, y hacerlo saltándose todo lo que han venido manteniendo en los últimos meses. Además los que conocen los mecanismos de la Unión Europea saben que los políticos solo ejecutan lo que los técnicos acuerdan después de meses de duro trabajo. Nunca en la historia de la Unión Europea se han tomado decisiones no amparadas por el trabajo de los técnicos. Por eso Grecia no puede esperar el lunes nada diferente de la Unión Europea.

viernes, 19 de junio de 2015

YO ACUSO A PEDRO SANCHEZ

"Señor: ¿Me permitís que, agradecido por la bondadosa acogida que me dispensasteis, me preocupe de vuestra gloria y os diga que vuestra estrella, tan feliz hasta hoy, esta amenazada por la más vergonzosa e imborrable mancha? 

Habéis salido sano y salvo de bajas calumnias, habéis conquistado los corazones. Aparecisteis radiante en la apoteosis de la fiesta patriótica... ¡Pero qué mancha de cieno sobre vuestro nombre -iba a decir sobre vuestro reino-puede imprimir este abominable proceso Dreyfus. Y no hay remedio; Francia conservará esa mancha y la historia consignará que semejante crimen social se cometió al amparo de vuestra presidencia.”

Con estas directas palabras Emile Zola acusaba al presidente de la República francesa, de haber cometido un crimen social como ahora le reclamo al secretario general del PSOE. 

El partido socialista en 1977, decidió superar los viejos prejuicios y optó por incorporarse a la aventura de la transición para superar los viejos conflictos que nos habían llevado a una guerra civil y a una dictadura; y la sociedad española se lo recompensó con un largo gobierno de cambio y estabilidad en los que España se incorporó a la Unión Europea y a la Alianza Atlántica; la sociedad se desarrolló en libertad y solidaridad con un amplio consenso social. Además se diseñó el mayor proceso de descentralización de la historia contemporánea europea. Como no podía ser de otro modo, hubieron muchas sombras, pero no se le puede negar a los socialista el compromiso con los principios básicos de nuestra nación: la democracia, la monarquía y la unidad de España.

Pero para lo que no estaba preparado el PSOE era para el retorno de la derecha democrática al poder que había quemado muchos cartuchos en la transición, y que además lo hiciera con normalidad; el PSOE había llegado a creerse que el único cambio posible era el que ellos protagonizaran; pero la derecha no podía capitalizar y prolongar los grandes éxitos de la etapa socialista que en el fondo son propiedad de todos los españoles. Que en España gobernara la derecha iba contra el sentido por el que habían luchado muchos durante años.

Desde ese momento, el PSOE solo tuvo una estrategia; ningunear y evaporar a la derecha, para asegurarse el monopolio de la democracia y del estado de bienestar. En esta deriva pactó con independentistas en Cataluña, se sumó a los movimientos nacionalistas y coqueteó con los movimientos castristas y chavistas de America Latina. No dudó en sacar los viejos fantasmas del pasado a través de la memoria histórica para recordarnos, en su versión, de dónde venimos y quien era el culpable de todos los males que aquejaron a España desde 1936. 

Pero al PSOE le faltó la habilidad y visión de los partidos socialdemócratas europeos, y tardó en adoptar las medidas necesarias para evitar la profunda recesión en la que España se vio envuelta en 2008; cuando se llegaba a afirmar que el que dijera que estábamos en crisis era un antipatriota. Fuimos conducidos a un caos, y fue este desastre el que llevó al PSOE a adoptar políticas forzadas desde Europa, el que trajo el triunfo del partido popular. Es decir otra vez venía la derecha a deslegitimar todo el esfuerzo de monopolización democrática del partido socialista.

Ahora, su nuevo líder toma el relevo del zapaterismo y está dispuesto a reeditar cualquier fórmula que saque a cualquier precio a la derecha de las instituciones, y para ello no existen límites. La llegada de los movimientos de ultraizquierda, anarquistas que se oponen al cumplimiento y el respeto de la ley; sectarios que alaban a regímenes totalitarios; que no dudan en mofarse de todos los que no son como ellos; que pretenden instaurar un régimen de apartheid frente a los que no piensan como ellos, han alcanzado el poder en la gran mayoría de los municipios, y solo existe un responsable de que los que reniegan de la transición y de la unidad de España hayan alcanzado el poder que las urnas no les ha otorgado; el partido socialista obrero español. No pueden mirar hacia otro lado cuando veamos los comportamientos y actitudes de los concejales y alcaldes de Podemos, no pueden sentirse ajenos a las decisiones que adopten, no pueden ser ecuánimes cuando prefieren pactar a nivel nacional con los que pactan con Bildu que con un partido democrático, que defiende la Constitución, pero que resulta que es la derecha, contra la que siguen luchando como si ninguna lección de normalidad democrática hubiéramos aprendido en todo este tiempo. 

Para Pedro Sánchez, el enemigo no es el independentismo que apoya en Barcelona; ni el nacionalismo que permite que gobierne en muchos ayuntamientos a colaborar con un partido nacional, ni los que hasta hace muy poco infringían las leyes y ocupaban ilegalmente propiedades privadas, ni los que se mofan de los asesinatos en masa del nacionalsocialismo a los que ahora apoyan; su único enemigo es el partido popular y todos los que no se unan a su cruzada son tildados de antidemocráticos, neoliberales y opresores sociales. El único responsable de que España esté en manos de los que no creen en España ni en sus instituciones ni en su Constitución, es el partido socialista obrero español. Todos aquéllos que algún día en el pasado fueron los autores de aquel socialismo nacional e integrador y hoy permanecen callados, son los que tuvieron la ocasión de evitarlo y prefirieron el silencio a la valentía de exponerse a un partido que aspira a crear una gran alianza de la izquierda radical para derrotar en las generales al partido popular. Una alianza que iniciará en revisionismo del sistema politico lo  que nos llevará a un escenario muy diferente de aquél que la Constitución de 1978 contribuyó a crear. Una vez más podemos perder el tren de la historia por nuestros propios errores y de este crimen social yo acuso a Pedro Sánchez. Si el partido socialista está en esta deriva, lo lamentaremos, pero estoy seguro que muchos en ese partido histórico tampoco entienden nada de lo que está pasando.

Que gran ocasión histórica se ha perdido para España de que los dos grandes partidos moderados se aliasen para parar los pies a los extremismos y a los nacionalismos. Una vez más predominan los intereses particulares sobre los nacionales y las consecuencias otra vez pueden ser irreversibles para España y los españoles. Po lo menos debemos esperar que sean honestos en su presencia política y acudan en coalición a las próximas generales con Podemos e izquierda Unida; por lo menos que no engañen al electorado y asuman los riesgos o las ventajas de ir juntos en unas elecciones, para que no se usurpe la democracia con mayorías que no fueron elegidas por los ciudadanos. 






domingo, 7 de junio de 2015

PACTOS PARA GOBERNAR



El cataclismo al que nos han conducido las últimas elecciones locales y autonómicas han generado ya dos efectos que tardarán años en corregirse. Uno es el supuesto fin del bipartidismo que dentro de un año añoraremos como el menos malo del sistema de partidos ante la inestabilidad general en la que se va a instalar España. Es segundo, será el final de las elecciones autonómicas nacionales, modelo que salvo p alguna excepciones se mantenía desde 1983, ya que el menos cinco gobiernos autonómicos se verán abocados a elecciones anticipadas, terminando en un disperso calendario electoral que será un desastre para la gestión de los intereses de las comunidades autónomas.

Pero llegados al momento tan anhelado por algunos de los pactos, no deberían los partidos perder el objetivo, por muy mediatizado que esté por las elecciones generales, de gobernar, mejor dicho administrar los inmensos recursos y las obligaciones de cada comunidad y ayuntamiento, lo que en el estado más descentralizado del mundo no es un tema menor.

Tratándose de pactos para administrar, y tomando en consideración el escenario político, existen a mi juicio tres criterios que deberían regir estas negociaciones. En primer lugar, más allá del tactismo político que no beneficia al ciudadano, gobernar en coalición o con apoyos requiere de un programa común que no puede ser diferente de aquél con el que cada formación política acudió a las elecciones; lo contrario sería la mayor de las corrupciones y un fraude a los ciudadanos, aunque por semejantes delitos nadie será imputado, que terminaría pasando factura. Leyendo los programas de los partidos nacionales y nacionalistas, me queda muy claro que existe un mínimo común entre partido socialista, Ciudadanos y Partido popular muy superior a cualquier otra combinación política.

En segundo lugar, existe mayor confrontación por el liderazgo de la izquierda que en la derecha. Si el PSOE abandona su programa y principios para gobernar con Podemos, para qué hace falta un desnaturalizo PSOE. Una alianza PSOE Podemos sería equivalente a una entre el partido popular y la Falange Española, y ¿Qué diría en este caso la izquierda del partido popular?

En último lugar, los resultados presentan una gran oportunidad histórica, de esas que tanto han escaseado en nuestra historia. Una alianza nacional entre los partidos constitucionalistas dejaría al nacionalismo de todo tipo y región sin poder en la gran mayoría de regiones y ayuntamientos. Si se superan las diferencias y los partidos son capaces de articular una estructura de poder constitucional durante años, habrán hecho un gran servicio a la nación. Además dejaría a los antisistema de izquierda y derecha como residuales., se generará una gran estabilidad y confianza en la recuperación económica. Seguro que existen diversas combinaciones que permitan a los grandes partidos salvar la cara teniendo altura de miras.


Si el PSOE cree que podrá gobernar con Podemos, habrá caído en el síndrome Kerensky o Hindenburg; cree que podría moderar a los más radicales, para terminar con estos instalados en el poder. Es Pedro Sánchez quien tiene la pelota en el tejado. Lo ocurrido en Valencia no es para ser muy optimista pero siempre hay tiempo para enmendar errores.

LOS TRES ERRORES DE ALBERT RIVERA


El fulgurante ascenso de Ciudadanos y Podemos estaba destinado a ser testeado a la hora que ambas formaciones tuvieran que afrontar el reto de  gobernar, de tomar decisiones administrativas y de mostrar resultados palpables para los ciudadanos en los niveles autonómicos y municipales. Pero no podíamos imaginar que apenas dos semanas después de las elecciones y sin haber accedido todavía a ningún gobierno, Ciudadanos y Podemos entrarían en una crisis que ya tiene efectos en las últimas encuestas.

 Lo de Podemos podía augurarse ante el lío monumental que han organizado con listas y candidatos, que unas veces son del partido y al día siguiente como San Pedro lo niegan tres veces; pero para un partido con un centro de poder muy localizado y basado casi en exclusiva, en el liderazgo de Albert Rivera, esta situación resulta más inexplicable. A mi juicio, tres han sido los errores cometidos por Rivera que necesitan ser corregidos si Ciudadanos aspira a ser una fuerza política consolidada en el espectro político nacional.

El primer error ha sido centralizar toda la acción política en la lucha contra la corrupción política, anteponiendo esta pelea ética a cualquier otra acción política. Combatir la corrupción es muy importante y suponemos que todos deben hacerlo, pero sobre todo la Guardia Civil y la Policía. No cabe duda que puede haber muchas iniciativas contra la corrupción necesarias, pero menos códigos éticos y más medidas legislativas y punitivas. Pero no pueden ocultarse decisiones ni dejar a comunidades autónomas sin gobernar por no aceptar decisiones o códigos. Si un partido democráticamente no quiere tener primarias, que nos importa a los demás; pretender que todos cambien sus procesos internos en lugar de hablar de impuestos, de sanidad o educación que también son temas importantes no es lógico; porque al primer caso de corrupción que tendrá Ciudadanos, habrá perdido gran parte de su legitimidad. Pedir compromisos éticos sí, pero gobernar o dejar gobernar también.

La segunda equivocación es la indefinición ideológica; si Ciudadanos aspira a ocupar el centro izquierda lo tiene complicado porque es un espacio bien cubierto por el PSOE. Ciudadanos se ha vendido como un partido nacional que está dispuesto a replantear el mapa nacionalista; que defiende la libertad de mercado y la reducción de impuestos. Ante los mensajes de la izquierda de que Ciudadanos debe apoyar como si lo único ético fuera pactar con el PSOE, todos los que hemos votado Ciudadanos no percibimos un partido socialdemócrata. La gran mayoría de los votantes lo que ha valorado ha sido el lenguaje sin miedo contra determinados tabúes que incluso la derecha nunca denunció con tanta claridad. Pretender ahora convencernos que no existen preferencias políticas y que hay una equidistancia con el partido del tripartito y de la alianza con los nacionalistas vascos y con el zapaterismo que casi nos lleva a la quiebra y con el partido popular es algo que no entendemos muchos votantes. Aspiramos a un centro liberal que supere muchas taras que arrastra el partido popular, que sea capaz de ofrecer una opción ganadora a la sociedad española; si eso no es Ciudadanos y se convierte en otro adalid de las políticas igualitarias e intervencionistas, no sólo nos habrán transmitido mal sus ideas, por no ser peyorativo, sino que además firmará su desaparición. La experiencia de UPyD es muy clarificadora en este sentido.

El tercer error ha sido  creer que las generales le irán mejor a Ciudadanos si no se mojan o se moja con todos. El partido de Rivera ha vendido un mensaje valiente y transparente; pero cuando llega el momento de las decisiones, les tiemblan las canillas y hacen lo mismo que todos los demás, tactismo, declaraciones contradictorias dependiendo de la presión mediática y esperar que los demás muevan ficha. Nadie le va a pasar factura a Ciudadanos si pacta con el partido popular y apoya posiciones antinacionalistas pactando con el PSOE. Pero pretender o tan siquiera dar a entender que puede existir un diálogo con Podemos es una aberración para la gran mayoría de la población española que asiste estupefacta al pacto de Podemos con Bildu en Pamplona. Este pacto ya debería inhabilitar a cualquier persona decente de sentarse a pactar con Podemos o con sus marcas blancas. Aceptar pactos antinatura nos ha llevado al estado lamentable de la nación española, y no debería ser Ciudadanos quien alimente a este Saturno.


Hay un gran espacio político por cubrir en España; el liberal; lejos de las políticas neoconservadoras y de la socialdemocracia; un partido con una profunda defensa de la nación española, de la libertad individual, de la propiedad privada, de una justicia independiente, con un estado más pequeño - hay que quitar grasa y jamón- y con mas liquidez en el bolsillo de los contribuyentes, lo que no es incompatible con mantener políticas públicas esenciales, y más control del gasto público. Si estamos aquí vamos bien; si es otra cosa; creo que muchos votantes de ciudadanos volverán a mirar al partido popular.