martes, 25 de agosto de 2015

DEMOS LA BIENVENIDA A LA NUEVA CRISIS


No sólo las crisis son momentos de grandes oportunidades, sino que también sirven de correctivo; son como las enfermedades que acaban haciendo al cuerpo más fuerte y con más defensas, lo que no excluye que a veces los antibióticos son necesarios, pero administrados en sus dosis correctas. Esta crisis es una enfermedad global, pero que nos va a traer mejoras sustanciales en el futuro económico a medio plazo y largo, y este efecto temporal es precisamente el correctivo que necesita la economía global para tratar algunas enfermedades que viene arrastrando y poner las cosas en su sitio.

Pero tratemos de abordar este golpe financiero y económico con un cuestionario que ayude a describir lo qué está pasando y lo qué es previsible qué ocurra.

viernes, 14 de agosto de 2015

ESPAÑA, VUELTA A LA RECESION

El Fondo Monetario Internacional acaba de advertirnos, una vez más que la mayoría de las economías europeas no han hecho todos los deberes y que el crecimiento se ralentizará a partir del año que viene. Es mu probable que las altas crecimientos de empleo mengüen a partir de octubre y que no volvamos a ver los resultados de los últimos meses hasta dentro de mucho tiempo si no se toma las medidas correctas.

La economía española es como un vehículo que depende de la gasolina, de la administración del motor y de la potencia del vehículo.

En estos cuatro años la aceleración de la economía ha procedido de las mismas causas que nos llevaron a todas las crisis económicas de los últimos cien años, inyectar más gasolina al motor. Las reformas han ido encaminadas a dotar de más recursos a los consumidores, gracias a la bajada de la gasolina que ha puesto en manos de los usuarios miles de millones de liquidez extra; ha mejorado a su vez de forma sustancial nuestra balanza de pagos; también las bajadas de impuestos han buscado un fenómeno similar y el crédito regalado Algunas reformas sin duda han sido esenciales, y sin ellas con la gasolina inyectada no se habría exportado tanto ni crecido tanto, como la reforma laboral; pero su impulso ya está agotándose.

Los fundamentos del crecimiento de los últimos dos años se están esfumando sin que una vez más se haya resuelto el dilema de la alternativa sostenible. Los problemas estructurales siguen siendo los mismos y mientras las medidas económicas no se enfoquen a su remedio, estamos condenados a volver a la recesión, porque no se ha producido ningún elemento en el mundo que nos rodea para pensar que se dan las bases para un crecimiento estable a largo plazo.

Los problemas estructurales de la economía española siguen siendo:

a) La deuda de gobierno, familia y empresas; es el mayor lastre al crecimiento, que exige allegar un muy alto porcentaje de los beneficios, si es que estos se dan, para amortizar deuda: estamos consiguiendo reducir deuda en torno a cuatro puntos de PIB en este año de crecimiento, pero tenemos casi 300% de deuda, y hasta que no esté este ratio por debajo de la mitad, la economía española estará con fundamentos mu débiles. Una paralización de la economía todavía puede abocarnos a un rescate. si es que hay dinero y ganas en Europa para rescatar a alguien más. Pero no estamos solos en este drama Francia e Italia nos acompañan sin olvidarnos de los fríos nórdicos que ya están inmersos en una situación económica mucho más critica.

b) El déficit publico sigue limitando la capacidad de acceder al crédito para la inversión privada y continua incrementando el porcentaje de endeudamiento de nuestra economía. España necesita urgentemente entrar en superávit presupuestario para comenzar a amortizar deuda; esto no puede esperar al 2020. Son necesarias medidas urgentes para reducir el gasto público en cuatro puntos de PIB y hay que hacerlo en los próximos tres años.

c) La alta estacionalidad de nuestra economía con la dependencia del turismo, tiene graves implicaciones sobre la precariedad laboral y también sobre su sostenibilidad. La saturación de los lugares turísticos puede desembocar en una reducción de la aportación del sector a la economía si el gobierno no adopta medidas de inversiones para mantener el nivel y calidad de los servicios e infraestructuras de uno de los pilares básicos de nuestra economía.

d) Las altas rigideces de nuestra economía, sobre todo en el mercado laboral, siguen afectando a nuestra competitividad y a la capacidad de generar empleo. Con este marco laboral, llegar a los veinte millones de ocupados es misión imposible. Necesitamos elevar el efecto multiplicador de nuestros recursos escasos y para ello necesitamos un modelo económico diferente.

e) La estructura economica española es poco sostenible a largo plazo. A la escasez de materias primas  y de energía se une una insuficiente capacidad industrial, que está muy concentrada geográficamente. El deficiente nivel tecnológico tampoco ayudan. El nivel de nuestras universidades y sistema educativo tampoco.

La posibilidad de una nueva crisis financiera está a la puerta de la esquina. La situación deflacionaria puede afectar negativamente a la capacidad de ir amortizando deuda, por lo que es necesario que la economía se reactive a nivel internacional. La crisis de los precios de las materias primas contribuye a que los países que podrían tener más tirón económico y que podrían ser los grandes consumidores de los países desarrollados, tengan tasas de crecimiento más pequeñas y esto a largo plazo no es conveniente.

Si España quiere alcanzar esa cifra mágica de veinte millones de cotizando; es decir crear 2,5 millones de empleos, no será suficiente con pequeñas bajadas de impuestos, el gobierno va a tener que remangarse y dar muchas explicaciones porque solo tocando pilares básicos de nuestro sistema económico y social, se podrá afrontar la nueva crisis, que llegará para 2016. A mi juicio cinco medidas básicas deben abordarse con un nuevo presupuesto ya para 2016:

a) Nuevo escenario  de estabilidad presupuestaria con una reducción acelerada del déficit público para llegar a superávit en 2020. Esto supone adelgazar el gasto público en un 15%, que es una barbaridad y que solo es posible introduciendo mecanismos de cofinanciación en salud y educación; atacando la economía sumergida y el fraude fiscal de forma eficiente;  privatizando el 75% de las empresas y sociedades del estado, ayuntamientos y comunidades autónomas; congelación de plazas públicas durante cinco años, reestructuración administrativa y adelgazamiento del papel del estado en la sociedad.

b) Reforma del mercado laboral con la introducción de mecanismos de más flexibilidad y con un contrato único. Introducir mecanismos que reduzcan la alta temporalidad de los contratos, limitando el número máximo de contratos que se pueden celebrar entre un empresario y un trabajador y reconvertirlos en contratos indefinidos.

c) Suspensión de la moratoria nuclear e iniciar un proceso de construcción de 5.000 MW de capacidad en centrales nucleares.

d) Plan de choque para inversiones en el sector turístico con ayudas e incentivos al sector privado.

e) Plan de innovación para incrementar la dotación tecnológica de nuestras empresas mediante fondos nacionales y europeos.

Que la crisis va a llegar, no les quepa duda; que si no tomamos medidas drásticas no la vamos a superar y estamos abocados a una reforma como la de Grecia también; que si el gobierno toma medidas de ajuste de verdad la economía española puede salir fortalecida también; pensar que se puede salvar la crisis sin sacrificios en el estado de bienestar, una falacia. A veces los países se condenan asimismo, veamos qué decisiones tomamos en las próximas elecciones en diciembre y hacia dónde nos dirigimos.


miércoles, 12 de agosto de 2015

GRACIAS CHINA

La decisión del gobierno chino de introducir criterios de mayor objetividad y transparencia en la determinación del tipo de cambio de su moneda respecto de otras divisas, debe ser bendecida desde las economías occidentales y a quien debe preocupar es sobre todo a sus vecinos asiáticos. Desde el punto de vista económico, que China fije un tipo de cambio más real es una buena noticia, aunque es obvio que lo hace ante la caída en picado de su competitividad y el frenazo de una economía que a pesar de crecimientos económicos nunca antes vistos, no ha sido capaz de acabar con la extrema miseria en la que vive una gran parte de su población. Desde el punto de vista estratégico esta decisión anuncia una China con más debilidades que está dispuesta a ahogar a sus vecinos en una feroz competencia de divisas que puede llevar a un frenazo económico a muchos de sus vecinos.

La devaluación china va a conllevar un abaratamiento de todas las manufacturas que se importan desde China. Como ya hace años que nadie piensa en establecerse en el gigante asiático, no va a producirse un nuevo fenómeno de deslocalización industrial, y sin embargo un nuevo elemento deflacionario se instala en las economías, como la europea que son el principal socio económico del gigante chino.

El encarecimiento de los precios de importación, es especial del petróleo y las materias primas van a producir un claro efecto inflacionario en el país lo que va a afectar a su crecimiento económico. La previsión de menores importaciones anuncian una nueva caía de los precios del petróleo y de materias primas, lo que va a perjudicar a muchas economías emergentes.

La devaluación del yuan aleja las posibilidades para un alza de tipos de interés en Estados Unidos, lo que sin duda va a suponer una renovada inyección a las economías occidentales. Esta decisión china retrasa al menos un par de años el fantasma de una subida de tipos de interés. Esto va a permitir que los endeudados países occidentales podrán seguir contando con dinero barato, con lo que podrán seguir su proceso de abaratamiento de deuda.

El golpe de autoridad chino va a generar más desconfianza en los mercados que no van a ver a China como un bien socio fiable, al estar sujeta su economía a decisiones que siguen siendo poco transparentes y arbitrarias.

Por último, China dejará de comprar deuda de fuera ya que sus tasas de rentabilidad van a caer casi a negativo y sin embargo su endeudada economía sufrirá un serio ajuste con el encarecimiento de las divisas en las que están endeudadas las empresas chinas.

Ahora bien señalaba que desde el punto de vista estratégico, no son tan buenas noticias. China pretende reducir el crecimiento de sus economías vecinas que estaban competiendo en costes con el gigante. Pretende terminar con el proceso de deslocalización de industrias china en la región y que también termine el de las empresas occidentales que habían estado abandonando China en los últimos años.

Las consecuencias del parón económico son imprevisibles. ¿Puede esta crisis suponer la caída del regimen comunista/capitalista? Resulta dudoso que tenga tanta fuerza, pero sin duda van a eclosionar las fuerzas mas reaccionarias del establishment chino contra los sectores que pedirán más apertura para superar esta crisis. En estas situaciones, no resulta difícil encontrar enemigos fuera sobre los que poner la atención y éste es sin duda un riesgo importante para una región muy convulsionada. El parón chino puede traer una crisis de enorme calado en Extremo Oriente. China es la segunda economía mundial y supone más de la mitad de la economía de todo el continente asiático y cualquier cosa que le pase tiene consecuencias innegables para todos.

Las previsiones no son positivas para los próximos meses y veremos nuevas y vertiginosos ajustes en la bolsa china ante el cierre del crédito y la caída de beneficios de las empresas y en la propia moneda. China puede retroceder quince años por haber corrido demasiado sin los mecanismos que el libre mercado que permiten un ajuste casi diario de la realidad económica. Ahora vamos a saber dónde esta realmente China.