domingo, 29 de noviembre de 2015

VENEZUELA: EL EJÉRCITO NO ESTÁ, MADURO.



El próximo seis de diciembre se celebran las elecciones del cambio en Venezuela. A estas alturas nadie duda que la oposición ganará las elecciones y que al menos un treinta por ciento del tradicional voto chavista votará por el fin del régimen de Maduro. De aquí a que se anuncie el recuento se producirán hechos lamentables y también trágicos, pues el matonismo no es ajeno al país; la amplia ventaja real se verá disminuida por las acciones trapaceras de las brigadas maduristas, pero nada de ello empañará la victoria de la oposición. La duda que nos asalta a todos es si Maduro aceptará el resultado o se echará a la calle a defender su revolución a cualquier precio, aunque el mismo sea Venezuela.

Sin embargo, la verborrea de las últimas semanas no es por la certidumbre de la derrota sino por la necesidad de arengar a sus fieles servidores para defender el madurismo el día después de las elecciones. Sin embargo me temo que esta vez la jugada no le saldrá y que se verá abocado primero a dejar Miraflores; segundo a ser procesado y tercero a terminar fuera del país, si alguien está dispuesto a acoger al personaje.

En primer lugar, Maduro no es Chávez. Eso lo saben muy bien las grandes capas de población que votaron tradicionalmente por el comandante. Incluso una amplia parte de la clase media aceptó su liderazgo. El gran logro del chavismo y la gran tragedia de Venezuela es que motivó que todas los intelectuales, empresarios, ingenieros, economistas abandonaran el país, y todos conocemos a venezolanos muy capacitados en las mejores universidades y empresas y no nos explicamos entonces lo qué ha ocurrido en Venezuela en todos estos años. En mi opinión es que se trata de un país joven, donde una gran parte de la población inmigrante lo es de tercera generación apenas, por lo que no existe un gran apego a la patria venezolana, como si han sentido las clases populares que durante décadas fueron excluidos del sistema político pero que con Chávez recobraron cierta dignidad nacional, eso sí a costa de hacer colas para comprar pañales y medicamentos en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo. Una gran parte del chavismo ha abandonado a Maduro, y especialmente el sector que se benefició de los negocios alrededor del poder político. El capital es débil y eso lo sabe Maduro que ve como sus amigos enriquecidos tienen sus cuentas en Estados Unidos y a sus hijos estudiando con visa en la Florida.

En segundo lugar, la única revolución que se ha hecho en Venezuela ha sido la del hambre que sufren los votantes más fieles a Maduro. Con dólares todo es barato en Venezuela, pero con los bolívares que cobran las clases populares apenas pueden subsistir. Un bolívar que hace cinco años cotizaba en el mercado negro a 20 bolívares con el dólar y ahora a doscientos apenas sirve para jugar al monopoly. La gente vota primero con el estómago y luego con la cabeza, y ambos están muy lejos de reelegir a Maduro.

El G2 ya se está yendo de Venezuela, y pronto se irán los médicos. Cuba no va a apoyar más a Maduro porque ahora mira al Norte y ni la Casa Blanca ni el Congreso van a avanzar en la apertura tan necesaria para los cubanos si Maduro piensa en una involución armada apoyada y soportada ideológicamente por Cuba. El comunismo ya es historia en Cuba, y solo falta que Adelson abra su primer casino para certificarlo. El aviso ha sido bien recibido por Raúl Castro que ya se cobrará sus réditos por el cambio de rumbo, por decirlo suavemente.

Pero lo que a mi juicio resulta más evidente es que las fuerzas armadas no están con Maduro sino con la Constitución. Ni Maduro es uno de ellos ni piensa como ellos. Las Fuerzas Armadas saben que si se echan a la calle para reprimir la victoria, a parte del baño de sangre, perderán todos sus privilegios y se acabarán las compras en Miami y los estudios de sus hijos, y siempre tendrán la losa de ser detenidos en cualquier aeropuerto. Las fuerzas armadas siempre han estado con el poder democrático y nunca ha sido de otra manera en las ultimas décadas y esta vez será igual. Tienen mucho que perder si no lo hacen y mucho que ganar si actúan conforme a las leyes y a los principios de obediencia democrática y no a los mandatos de un dictador. Pero el ejército debe velar para que no se cometan tropelías en las siguientes semanas, desarmando a todos los grupos ilegales y protegiendo a los baluartes de la democracia, muchos de ellos encarcelados y cuya vida debe ser preservada y garantizada.

Y sobre todo, que al día siguiente, muchos de sus camaradas que hoy vociferan su fidelidad a la revolución, le darán la espalda a Maduro porque quieren seguir siendo protagonistas del futuro de Venezuela y no quieren ver sus nombres en las listas de la infamia o de perseguidos por los tribunales internacionales.

En definitiva, son vientos de cambio los que vienen en América Latina. Argentina ha dado un magnífico ejemplo de cambio tranquilo y democrático. Cuba sigue su camino y Venezuela está a las puertas de un nuevo futuro que su pueblo se merece. Pero la oposición debe aprender de los errores que llevaron al chavismo al poder que fueron muchos. No se puede gobernar para unos pocos y apropiarse de las riquezas de los venezolanos. No se trata sólo de acabar con una revolución sino de abordar una auténtica transición en Venezuela a un sistema democrático, social y de derecho propio del siglo XXI



sábado, 21 de noviembre de 2015

LA GUERRA CONTRA EL DAESH: LOS SIGUIENTES PASOS


Según la mayoría de los analistas el Estado Islámico dejará de existir en el primer trimestre de 2016; sin embargo esto no significará la desaparición de la amenaza. Los insurgentes son mucho más efectivos cuando están underground y esa es la situación que deberemos afrontar en los próximos años. Las ansias del EI de tener visibilidad y un territorio para demostrar que su objetivo estratégico era posible y que por tanto los yihadistas debían unirse a su iniciativa como la única que podría vencer, si bien produjo un gran efecto llamada, serán las que les llevará a su final.

Para existir y sobrevivir, los terroristas necesitan ser reconocidos y apoyados por al menos un país vecino que les permita el suministro de armas, el soporte logístico y donde puedan encontrar un refugio seguro, de manera similar que Pakistán lo fue durante años para los talibanes. El DAESH no tiene nada de esto ya que ha conseguido un amplio consenso en su contra. Las razones por las que el DSESH creció y existe no se van a dar por más tiempo. El gobierno de Maliki en Irak había proporcionado un amplio número de razones a los sunitas para sumarse al ISIS contra el gobierno sectario de Bagdad, pero ya Maliki fue sustituido por un gobierno más integrador. La violenta represión de Bashar Assad que está en el origen de la Guerra civil en Siria, ya desapareció y nadie contempla que el futuro del país pase por la continuidad de Assad,

Seguramente las principales razones para prever la próxima caída del Estado Islámico, son en primer lugar el cambio de posición de Turquía, que había venido mostrándose como neutral frente a las distintas facciones opositoras en Siria. La intervención directa junto a occidente será muy efectiva por la larga frontera sirio turca; la proximidad de sus bases a los terrenos controlados por ISIS, su capacidad militar y el apoyo que se proporciona a los ataques norteamericanos. Todos estos elementos son realmente los factores diferenciadores. En menor medida, la intervención rusa desde el propio interior del país también ha supuesto un elemento significativo. Estos dos hechos no se habían producido en los años anteriores y marcan el gran cambio cualitativo de este conflicto.

Los cambios en el gobierno iraquí y el apoyo aliado, están sometiendo al DAESH a una gran presión en sus principales ciudades en Anbar y en Mosul, mientras que los insurgentes en Siria están sufriendo la severidad de los ataques aliados y la  intervención de grupos de operaciones especiales turcos y norteamericanos que están produciendo resultados muy significativos. La homologación internacional del régimen de Teherán con el acuerdo nuclear, ha devuelto a Irán a su papel de moderador en la región que ejerció durante décadas cuando se tenían por persas. Un Irán homologado debía ser necesariamente parte de la solución. Los encuentros entre oficiales norteamericanos e iraníes en Doha esta semana sugieren una mayor colaboración para terminar con la amenaza estratégica del DAESH.

¿Cómo se está ganando esta guerra?

Como consecuencia de los atentados de París y la presión social, el presidente Obama reflexionaba sobre si debía cambiarse la estrategia contra el DAESH; la respuesta fue inmediata, las cosas están marchando bien.

La coalición de trece países incluye a varias naciones árabes; a los kurdos y a Estados Unidos; también Reino Unido, Francia, Bélgica, Dinamarca, Australia y Canadá y Holanda están participando directamente en los ataques aéreos. Tropas especiales de Turquía y Estados Unidos ya están actuando sobre el terreno. Pero llama la atención que esta coalición no necesitó de bendiciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sino bastó la legítima defensa frente a la amenaza. La insistencia francesa en buscar una declaración internacional de guerra para autojustificarse, puede terminar siendo un  grave obstáculo para su reacción. Francia como las demás naciones occidentales no necesitan invocar a nadie para ejercer su derecho a la legítima defensa. Países tan democráticos como Dinamarca, Holanda o Canadá ya llevan semanas bombardeando al DAESH. Francia puede sentirse huérfana en esta guerra si se obstina en poner de acuerdo a todo el mundo; algo similar a lo que sintió Estados Unidos frente al veto ruso y francés en 2003 para combatir al régimen que dio pie al DAESH.

Para dar una dimensión del conflicto bélico, en los casi seiscientos días de guerra occidental en la región, los aliados han realizado 8.216 ataques aéreos con más de 28.000 bombas y misiles lanzados; 5.383 en Irak y 2.833 en Siria hasta el día 15 de noviembre. De ellos 5.473 ataques aéreos fueron norteamericanos y 1574 de otros países. Dinamarca, Holanda, Australia y Canadá han realizado unos 200 ataques cada uno en las últimas seis semanas. Más de 20.000 insurgentes del EI han sido eliminados.

Si bien los países están ofreciendo una información parcial sobre su acción particular contra ISIS, es un hecho evidente que después de que cada país hubiera sufrido un ataque o venganza, los países afectados han publicado rápidamente sus estadísticas de respuesta. Ocurre con los bombarderos rusos y franceses en Raqa; y pasó en febrero pasado cuando fue capturado y ejecutado el piloto jordano. También cuando 21 egipcios fueron degollados en una playa, los aviones de combate egipcios bombardearon profusamente los campamentos de ISIS en Libia. También actuaron los turcos de la misma manera con ataques en Siria.

Rusia ante la amenaza de que el movimiento terrorista del DAESH se consolidara y se extendiera al polvorín de las regiones islámicas del sur de Rusia, comenzó en verano a desplazar aviones y carros de combate y a sus buques con misiles de crucero. No existen datos muy precisos del número de ataques; pero su efecto está siendo mucho mayor ya que sacrifican precisión para producir un daño mayor sin recatarse por las posibles víctimas colaterales. El asesinato de 224 rusos en el avión destruido por DAESH en el Sinaí ha acentuado aun más los ataques. Se calcula que desde el viernes de los atentados en París, rusos y franceses han eliminado a mas de cuatrocientos insurgentes.
La pregunta que se hacen muchos es si ¿los ataques aéreos son suficientes?

Nadie está considerando que con los ataques aéreos se puede devolver el control del territorio a sus gobiernos. Se podrá terminar con su capacidad de entrenamiento; se acabará con la mayoría de su capacidad militar; se destruirá su capacidad logística, pero sólo la acción sobre el terreno será la que termine la guerra. En el caso de Irak, está claro quién llevará el peso de la acción militar, el ejército regular con el apoyo aliado. En Siria la situación será más complicada pero no podemos olvidar que el arsenal y el fundamento del Daesh están en Irak. Con la caída de Mosul, bastarán acciones especiales para terminar con la capacidad militar del DAESH en Siria que se diluirá antes de ser exterminada. La intervención de grupos de operaciones especiales ya están produciendo unos efectos positivos muy notables y más de doscientas acciones se han realizado en las últimas dos semanas por los grupos de operaciones especiales norteamericanos. Pronto también serán los turcos los que intervengan actuando de manera similar. Los kurdos también están siendo muy efectivos gracias al soporte norteamericano y han conseguido avances notables; el mismo día de los ataques de París, reconquistaban Sinjar en sólo dos días de ofensiva.

Como será la derrota y qué pasará de forma inmediata

La derrota ya ha comenzado a producir sus efectos y uno de ellos ha sido el ataque de París. La mayoría de los que acudieron a la llamada de un ISIS triunfador regresan a sus países con una formación terrorista, mucho más radicalizados y con conexiones entre ellos que les permitirían construir decenas de células terroristas independientes. Muchos de ellos saldrán del  escenario de conflicto con su armamento; o con las armas químicas que robaron en los arsenales sirios y con los dólares que se vayan quedando por el camino. Nadie puede estimar cuantos europeos quedan todavía en Siria e Irak pero la mayoría de las víctimas en los ataques recientes son iraquíes, lo que evidencia que la gran mayoría de los que no han muerto están de regreso o planeando salir de aquel escenario de derrota. Esta etapa podía extenderse durante al menos dos años hasta que todas estas células sean desactivadas. Lo que puede ocurre en esta transición no se puede cuantificar. Podemos ver centenares de ataques individuales o grandes atentados. Durante esta segunda fase, las fuerzas de seguridad y la inteligencia occidental deberán emplearse a fondo. Pero no sólo será Europa, los países más débiles de África podrían ser objetivos más accesibles, incluso para los terroristas iraquíes y sirios y sus grupos aliados locales que pretenderán tomar el relevo y asumir un mayor protagonismo. Los intereses occidentales en estos países requerirán de una protección adicional. Despliegues de fuerzas militares en el Sahel y otros países de África serán necesarios para proteger nuestros intereses y contribuir a la estabilidad de sus gobiernos, lo que ahora es el principal objetivo estratégico para evitar que el ISIS pueda encontrar un estado santuario.

Pero y después?

Tres son los objetivos principales, a mi juicio.

Lo primero es establecer un plan estratégico para responder a los factores que generaron el ambiente propiciatorio para la creación del DAESH. Una amplia estrategia será necesaria para que la victoria militar no se convierta una vez más en una transición a un nuevo conflicto si no existe un adecuado plan político e ideológico. Deben ser los países árabes los que contribuyan a la gobernanza de Siria e Irak. También deben ser capaces de reducir el sectarismo entre las facciones del Islam. El diálogo y la colaboración entre Teherán y Riad serían los elementos catalizadores de un Oriente Medio más seguro.

La juventud de los países de la región está sumida en la desesperación. El desempleo juvenil, la falta de cauces de canalización del descontento; la imposibilidad por lo menos hasta ahora para una transformación política, son factores que constituyen la mayor amenaza para que un fenómeno similar pueda surgir en Egipto o en Jordania, por decir dos países. Si los gobiernos de estos países no son conscientes de que deben atender las necesidades de sus jóvenes y darles esperanza, estarán cultivando con este abono un conflicto todavía mayor. Los amplios recursos petrolíferos deberían ser empleados en un desarrollo económico y social. Pero si los intereses de los corruptos, de los gobernantes y los clérigos prevalecen, entonces la batalla del DAESH será una más de los muchas que deberemos librar contra un mundo que se resigna a seguir combatiendo a Occidente por los siglos de los siglos y que marcará el resto del siglo.

El segundo riesgo es la reacción de los países no musulmanes donde habitan grandes comunidades islamistas. Los conflictos entre comunidades están aflorando en Europa; en India, China, Filipinas, Tailandia, Malasia, República Centro Africana etc. Si estas tensiones se traducen en víctimas o en acciones racistas, los radicales del Islam encontrarán nuevos motivos para convertirse en yihadistas. Por ello es fundamental el esfuerzo de integración entre las comunidades; y no solo por una cuestión de seguridad sino por la prevalencia de los valores que defendemos los occidentales.

El tercer riesgo es que las grandes potencias se quieran aprovechar de un nuevo caos como el producido por la caída del DAESH y las condiciones que condujeron a su aparición, para que intenten sacar partido unilateral. Turquía, Irán y Rusia son estados con intereses estratégicos que están siendo muy activos en todo este conflicto, y con intereses muy particulares y enfrentados. Podríamos tener al día siguiente de la derrota del ISIS una nueva Guerra fría en Oriente Medio con armas nucleares de por medio.


En definitiva y como siempre ha ocurrido en la historia, mientras los militares terminen el trabajo con el DAESH y las fuerzas de seguridad y la inteligencia se preparan para una potencial ola de terrorismo yihadista de todos aquellos que están saliendo armados hasta los dientes con destino a otros países donde seguir su particular guerra, los gobiernos deben trabajar en el futuro de la región o bien prepararse para una nueva guerra que será más mortífera que la que terminará el año que viene.

martes, 17 de noviembre de 2015

POR QUÉ LO LLAMAN ALÁ CUANDO QUIEREN DECIR ODIO


Canalizar el odio siempre ha sido el principal objetivo de los grandes criminales de la historia de la humanidad, pero también en menor escala es usado a diario para conseguir objetivos estratégicos y políticos. Esta constante labor ha requerido de justificaciones con bases muy sólidas que tuvieran escasa contestación y que resultaran convincentes especialmente controlando los medios de comunicación y atacando el pluralismo.

Mahoma y sus sucesores iniciaron su expansión geográfica sobre la base de la superioridad de su religión sobre la de los demás con el fin de imponerla ya que no es una religión que tolere la competencia. En el fondo se trató de una ambición territorial con una componente religiosa, no muy diferente de la conquista de América.

Los cristianos organizaron las cruzadas para imponer el cristianismo sobre las demás religiones porque pecaban de la misma intolerancia. Y así se ha ido escribiendo la historia de la humanidad a base de llevar la espada en una mano y el libro sagrado en la otra. Pero existe la evolución y Europa gracias a la Ilustración y a la Revolución Francesa entendió que el hombre es el centro del mundo y el respeto a sus derechos y a su libertad la máxima que debe guiar el comportamiento de todos. Hasta la iglesia cristiana tuvo que regresar al mensaje original que abandonó durante siglos siendo ahora un adalid de la defensa del hombre y de su libertad. El Islam no ha tenido una evolución similar quizás por la prevalencia tribal y por la ligazón de interés todavía no superada entre religión y poder. En el Islam no hay autoridad política sin la religiosa.

domingo, 15 de noviembre de 2015

EL ISIS NUEVO GRUPO TERRORISTA: CÓMO SE PLANEARON LOS ATENTADOS

Los atentados producidos en Francia en los últimos meses devuelven al ISIS a la estrategia del terror que inició Al Qaeda a finales del siglo pasado. Debemos recordar que el Estado Islámico nació del conflicto secular entre chiítas y sunitas, y en particular de las células más radicales ligadas a Sadam Hussein y que sobrevivieron siendo los responsables del terror vivido en Irak desde 2003. Las prácticas de terror que hoy vemos en ISIS ya las conocíamos en el Irak anterior a la intervención occidental. El objetivo inicial de Al Baghdadi y sus colegas, ex altos militares de la inteligencia iraquí era devolver el control sunita a los territorios en los que las minorías chiítas habían ganado terreno tras la intervención iraní en Irak. En definitiva es la continuación de la guerra entre Iran e Irak de los ochenta y de la invasión de Kuwait y la respuesta occidental consecuente.

Al Qaeda busca sembrar el terror por el terror; es una cuestión narcisista, pretendiendo convertirse en base a acciones espectaculares en un tractor de otros movimientos radicales islamistas, ya fuera en el Sahel o en Extremo Oriente y la estrategia consiguió atestar numerosos golpes sin la necesidad de tener una planeamiento centralizado y actuando por células independientes. Sin embargo el Estado Islámico siempre usó la organización militar y una estrategia unificada para obtener un resultado más directo e inmediato. Al Qaeda buscaba destruir; el DAESH aspira a construir un orden nuevo basado en sus principios del terror; quiere restaurar un califato, con su propia ley y su ejército.

Sin embargo esta ambición del DAESH no podía triunfar ya que derrotar a los todopoderosos regímenes autoritarios de la región iba a resultar imposible especialmente si Rusia e Irán decidían unir fuerzas para acabar con el supuesto califato en Siria e Irak. De esta manera y aprovechando el entrenamiento y el origen de muchos de sus efectivos terroristas decidieron que era necesario una vez más crear el terror en Europa para forzar a las sociedades europeas a dejarles en paz en sus ansias expansionistas en la región. El antecedente de los atentados en Madrid era una muestra evidente de cómo el terror puede torcer voluntades en las acomodadas sociedades europeas.

El primer paso de este terrorífico plan pasa por crear una estructura terrorista permanente en Europa, lo que implica una amplia red logística que en muchos casos colabora sin ser conscientes del todo de las consecuencias de sus actos; requiere asimismo una red de adquisición y distribución de armas; talleres para construir explosivos caseros y pisos francos y por supuesto dinero. Para sortear los controles fronterizos disponen de un arsenal difícil de controlar, europeos que han sido convocados a su particular yihad y entrenados en Siria o Irak y que pueden regresar a sus lugares de origen sin levantar sospechas. No cabe duda que tras los últimos atentados producidos en Europa la vía de los aeropuertos no es la más segura. 

A mi juicio el gran flujo migratorio que de pronto se abalanzó sobre Europa ha tenido a la acción deliberada del ISIS como elemento organizador y detonador. Con esto no pretendo incriminar a los refugiados ni criticar la necesaria acogida; pero sí indicar que hemos abierto un agujero enorme en nuestra frontera sur de Europa permitiendo que terroristas procedentes de cualquier punto del Globo puedan acceder a Europa sin control. Las mismos medios utilizados para el ingreso de las armas. Seguramente a estas alturas la policía francesa ya debe tener claro el origen sirio de las armas y que han debido llegar de forma clandestina a Europa y que alguien se ha encargado de recogerlas, almacenarlas y distribuirlas.

La cronología de los hechos evidencia un plan perfectamente organizado. El primer golpe debería haberse producido dentro del estadio; un partido Francia contra Alemania con media Europa pendiente resultaba ser un escenario perfecto para la tragedia del terror. A partir de este momento, la acción en el centro de París pretendía además de producir otra matanza, desviar la atención del estadio y provocar una evacuación masiva de Saint Denis que estarían los otros tres terroristas esperando con sus armas. En menos de media hora deberían estar todos muertos por la acción de sus chalecos, habiendo culminado una matanza que podría haber alcanzado dimensiones mucho mayores.

Pero algo debió fallar en los alrededores del estadio; ni el terrorista bomba accedió al estadio y por alguna razón los otros tres no pudieron acercarse lo suficiente con las armas, por lo que un terrorista, el único que no se suicidó, debió huir en el vehículo y las armas que él y sus compinches debían utilizar. Este fugado es el objetivo número uno de las fuerzas antiterroristas. La acción en el centro de París después de la explosión en el interior del estadio debería convencer a la policía de desalojar el estado inmediatamente. Seguramente la presencia de Hollande y un especial dispositivo de seguridad debieron sorprender a los terroristas o quizás un golpe de buena suerte. Quizás nunca lo sepamos, pero la policía acertó a esperar que la tragedia terminara para evacuar Saint Denis lo que provocó la inmolación de los otros dos terroristas sin cumplir sus objetivos al verse amenazados por las fuerzas de seguridad.

El uso de los chalecos con peroxido de nitrógeno, dada su escasa potencia solo tenía un objetivo, la inmolación, o en el plan del ideado por el planeador. evitar que ninguno de los terroristas pudiera ser detenido con vida. Los asesinatos debían ser similares a los de Charlie Hebdo, vaciando los cargadores. Por esta razón no se produjeron más muertos en la Sala Bataclan; seguramente debieron inmolarse en su jerga particular al verse sin munición. Por cierto que no me extrañaría que este explosivo casero estuviera detrás del avión ruso destruido en pleno vuelo al poco de despegar de Sharm el Sheik.

El uso de los chalecos evidencia a mi juicio, a diferencia del atentado de Charlie Hebdó, que no existía tanta confianza en todos los miembros del grupo; demasiado numeroso para asegurarse de que todos procederían de la forma indicada. También evidencia que debían existir conocimientos en poder de estos terroristas que no debían ser revelados en cualquier caso. Este último dato alimenta la tesis de una estructura más organizada y que debe estar compartida por diferentes comandos. Si los terroristas pretenden repetir este tipo de atentados deberían disponer de una estructura de distribución de armamento y de un laboratorio clandestino para preparar los chalecos explosivos, y todo indicaría que la estructura y el laboratorio debe estar en Francia o Bélgica. Países con una amplia comunidad islámica en la que ocultarse, con cercanía a los grandes centros de población y por tanto de acción.


Las incertidumbres son ahora en primer lugar poder dimensionar cuantos terroristas están ya operativos en Europa y que han debido entrar aprovechando los grandes flujos migratorios del verano y cuantos están en espera para acceder al continente? Este es ahora un objetivo inmediato de las fuerzas de seguridad en Europa, blindar las fronteras porque los nuevos comandos operativos deben estar en estos momentos planeando su acceso al continente.

La segunda, determinar cuál es la estructura logística de esta organización criminal. Si han sido capaces de desarrollar una capacidad instalada en Europa y teniendo en cuenta que se trata de assasins, sin miedo a morir, su capacidad de acción dependerá de los medios que sean capaces de traer a esta Europa y la panoplia de posibilidades sería enorme y aterradora.

De lo que no cabe duda es que estos atentados han sido producto de una decisión directa de los líderes del DAESH; su planeación es detallada y debe formar parte de una nueva estrategia. Es cuestión de tiempo que el Califato desaparezca militarmente de Irak y Siria. Existe un consenso en devolver el poder a Asad y al gobierno iraní el control de Irak a través del gobierno de la mayoría chiíta. La acción combinada rusa e iraní unida a los golpes que Arabia esta propinando en Yemen y Estados Unidos liquidando por decreto presidencial a todos los líderes terroristas están produciendo resultados positivos en esta guerra. La supervivencia de esta locura llamada DAESH pasa por su internacionalización y conversión en una nueva Al Qaeda, un grupo que solo busca el terror y espera su momento para volver al escenario geoestratégico del Sahel y de Oriente Medio. Es muy posible que ésta sea su nueva estrategia y la mejor manera de eliminarla sea derrotar al Estado Islámico en su territorios y hacerlo muy pronto, antes de que algunos de los centenares de terroristas que luchan en estos países regresen dispuestos a continuar la senda del terror.

Mi gran duda es si este atentado pretendía emular al de las torres gemelas y ser un icono terrorista o se trata de un paso más en la escalada de terror. Debemos convenir que estamos en el segundo escenario y que bajo fórmulas de muy diferente envergadura, continuarán golpeando en Europa. Pero ahora ya sabemos mucho más de su reclutamiento, de su entrenamiento, de su operación y organización, lo que sin duda marca el camino de su final, aunque no será un camino sin dolor.

El gran error de Al Baghdadi fue pretender eliminar a los chiitas en Irak, Siria y en Líbano, encontrándose con un enemigo poderoso como Irán, sacudido del embargo y en una alianza de intereses con Rusia. Su segundo error fue combatir a la oposición sunita a Asad, encontrándose de enemigos a todas las monarquías sunitas de la región; el mismo error de Sadam Hussein. Con tantos enemigos sólo es cuestión de tiempo su destrucción. Pero debemos estar vigilantes de cara al futuro porque si Irán como consecuencia de esta guerra domina Irak, Siria y Líbano; el equilibrio en la región habrá terminado y entonces tendremos la madre de todas las batallas.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

CATALUÑA 2016 : Y QUÉ HACEMOS DESPUES?

Una vez que el Tribunal Constitucional por unanimidad ha suspendido la resolución del Parlamento de Cataluña por dos razones; la primera puede que no les interese a los independentistas, por inconstitucional; pero la segunda es mucho grave bajo su óptica, por incompetencia. El Parlamento catalán no tiene de acuerdo al Estatuto capacidad para emitir dicha resolución. Si quisieran hacerlo, deberían primero modificar el estatuto, para lo cual no tienen mayoría cualificada. Es decir que la mayoría que sirve para anular el estatuto de autonomía, no sirve para modificarlo. Aquí ya tenemos una primera disfuncionalidad. No se puede alterar el esquema legislativo propio sin la mayoría parlamentaria que los propios catalanes han decidido en referéndum, éste si legal.

Cuando el Parlamento inicie la tramitación legislativa de la primera ley; sea la de Seguridad Social o la que quieran; automáticamente, un juez dictara auto de detención provisional sin fianza por delitos graves de desobediencia a los supuestos 21 autores; aunque ya veremos cuantos de ellos al final dan la cara o no. Lo del delito de sedición sería una cuestión interpretativa, aunque es evidente que el solo inicio del proceso y la desobediencia implican la comisión del delito de sedición.

Es posible que los siguientes 21 también puedan ser encarcelados, si es que persisten en la desobediencia,y podrían ser más. Pero no por ello la ley debe dejar de aplicarse. Ni siquiera toda la población catalana está exenta de cumplir la ley. La ley no depende del peso o la cantidad de los incumplidores, sino de una correcta interpretación por los tribunales. La ley solo puede saltarse mediante el ejercicio de la fuerza y venciendo; no hay un solo caso en la historia que no haya sido así. Toca seguir el procedimiento. La Ley no se salta se asalta y entonces de la confrontación puede salir una nueva realidad que puede ser mejor o peor. Pero lo que es seguro es que no cabe ningún diálogo fuera de la Ley, por lo que no hay terceras vías.

Pero con estos actos preliminares de defensa legítima del estado, no se acaba con el problema; que es cierto y existe. Así, caben dos opciones para el gobierno que salga de las urnas el 20 de diciembre. 

La primera sería la más ajustada a derecho a mi juicio. Se debería instar la ilegalización de los partidos que han apoyado este movimiento por ser contrarios a la Constitución y en ese caso convocar nuevas elecciones. Este proceso lo hemos conocido en el País Vasco, y a pesar de las trampas de los violentos, ha funcionado. Con un Parlamento sin independentistas tocará gobernar para todos los catalanes y no solo reconociendo derechos privilegiados a una parte de la autonomía catalana. Un gobierno de unidad regional deberá surgir de esas elecciones que establezca un clima de concordia y de recuperación de la unidad de los catalanes.

Este gobierno deberá terminar con la corrupción y con la vulneración del principio de igualdad que a diario se cercena en Cataluña y comenzar a pagar las facturas a tiempo y dejar de usar el dinero de los catalanes para actividades estrambóticas como hemos visto en estos años de gobiernos soberanistas y tripartitos, que tampoco hicieron gran cosa para evitar lo que hoy estamos viviendo.

La segunda opción sería esperar a que los propios catalanes a la vista de la situación generada decidan echar por la borda el proceso independentista y votar por una alternativa diferente. Sin embargo esto nunca va a ser posible, ya que mientras Convergencia domine los medios públicos y privados, nunca habrá auténtica libertad en Cataluña. Pensar que existe un sector moderado en Convergencia dispuesto a un diálogo dentro de la Constitución, hoy es una quimera, ya que si tienen un poco de sentido común está noche deberían haber depuesto a Mas o al menos dar la cara. Los que ahora se muevan de la foto de alianza de los batasunos catalanes y Mas, serán los que protagonicen el nuevo proceso de concordia y diálogo que llevará a Cataluña a continuar liderando dentro de España y en la Unión Europea. El votante de toda la vida de Convergencia espera hoy un gesto de valentía de todos aquellos que se oponen a esta locura que por la inquina con la que se lleva a cabo sin restricciones de ninguna tipo y entregando la comunidad autónoma a los antisistemas, parece querer acelerar una situación que pueda detener los procesos judiciales abiertos. Quien ha robado tanto tiempo a los catalanes está dispuesto a llevarse el país por delante con tal de no verse en la trena. No sé si esto le compensa a la inmensa mayoría de los catalanes que como todo hijo de vecino quieren sentirse catalanes, dentro de un marco que ha resultado tremendamente beneficioso para Cataluña. Pero debe ser la sociedad civil no la que alimente esta locura sino quien la detenga; los empresarios y sindicatos; la iglesia, las familias. La defensa del estado no solo está en las manos de Rajoy; al final si todos los que están por una solución dentro de la Ley no salen a defender sus derechos, pueden darse por jodidos, por mucho artículo 155 que se aplicase.