lunes, 15 de febrero de 2016

EL PROBLEMA DEL PP NO ES RAJOY

En las últimas semanas se escribe mucho sobre el liderazgo de Rajoy y sobre la conveniencia de que ceda su puesto para que otro candidato con menos lastre pudiera abordar una negociación con menores dificultades con los otros partidos constitucionalistas con el fin de formar una mayoría amplia. Otros, más osados, van más allá y vienen a predecir el final del Partido Popular, como si pudiera extinguirse una entidad de más de seiscientos mil militantes. Pero ambos análisis están errados. 

Por una parte, el Partido Popular tiene un suelo electoral que en sus peores momentos ha estado por encima de cinco millones de votos, y una amplia parte de la sociedad española siente más afinidad por el partido popular que por cualquier otro. Además es un partido que puede aspirar a una mayoría absoluta ya que lo ha conseguido dos veces de las tres que ha accedido al gobierno de España.

Pero la marcha de Rajoy en estas circunstancias abriría una herida mucho más profunda. Que el presidente del partido se marche por su propia voluntad implica el riesgo ya conocido del dedazo; es decir que tengamos más de Rajoy sin Rajoy. Seguramente no conllevaría una gran transformación y continuarían ejerciendo un gran poder personas que llevan en la primera línea de la política demasiado tiempo, y sin grandes éxitos personales.

El problema no es Rajoy, el problema es el Partido Popular que tiene sus raíces más profundas en el gobierno de Aznar, aunque sin duda quedaron muy superadas por los logros económicos, y sobre todo en la pésima gestión política del partido desde 2004. Arrogarse como éxito sin precedentes derrotar a Zapatero, no debería estar en la galería de triunfos del partido; que cuatro años después el heredero de ZP esté intentando formar gobierno con menos diputados que el PP, es la muestra más palpable de este fracaso.

En primer lugar el Partido Popular ha aparcado, por no decir abandonado, principios inherentes a un partido de centro derecha europeo. La defensa de la persona frente al estado; de su dignidad; la protección de la familia como el núcleo central de las sociedades. La defensa de una sociedad abierta y fuerte frente a un gobierno que debe realizar aquello que los ciudadanos no pueden procurarse de forma eficiente, siempre que no se plantee como un trade off entre eficiencia y libertad. Una sociedad sin subvenciones donde la libertad de informar no esté supeditada a intereses de gobiernos ni se repartan con criterios políticos frecuencias o subvenciones. Un partido que defienda la separación de poderes; una justicia profesional e independiente sin injerencias de los poderes políticos. Una organización que debe poner en el centro de su acción política el servicio y la honorabilidad, con actitudes y conductas ejemplares. Un partido conservador defiende los valores individuales y está lejos de la farándula y la propaganda.

En segundo lugar, un partido de centro derecha español debe amparar la igualdad entre todos los españoles con independencia de su origen o de dónde vivan; el derecho de cualquier español a vivir conforme s sus principios en cualquier lugar contando con la protección del estado. Debe ser una organización que defienda la libertad frente a los terroristas y sus habilitados; que impida que los que pretenden destruir el estado, nuestro modelo de convivencia, puedan acceder a las instituciones para beneficiarse de ellas o para derruirlas desde dentro. Un partido que debe tener una política internacional y de seguridad alineada con nuestros socios occidentales; con unas fuerzas armadas y de seguridad que dispongan de los medios y la preparación para preservar nuestra libertad y nuestros valores e intereses allá donde estos se encuentren. 

Finalmente debe ser un partido que promueva las reformas constitucionales que afiancen y hagan más fuerte a nuestro sistema democrático, luchando activamente contra las raíces de la corrupción. Entre estas reformas sin duda la ley electoral que termine con la partitocracia y donde los politicos solo deban venderse a sus votantes y no a sus promotores internos. Una reforma constitucional que reconociendo los hechos singulares de ciertas comunidades, se establezca claramente una puerta de cierre al constante proceso de tensiones centralizador y descentralizador. La defensa de los valores de determinadas comunidades no puede ser a costa de la libertad o de la igualdad; porque sin duda, escaso favor haríamos a esos derechos que se ostentan por las denominadas comunidades históricas si concluyéramos que debemos violar los principios sacrosantos de la libertad individual y la igualdad ante la ley para reconocer otros derechos colectivos. En la historia siempre que se ha pretendido proceder de esta forma, el fondo se ha impuesto la limpieza étnica, la discrimación y el nacionalismo belicista.

El centro derecha en España debe enfocarse y dirigirse a las clases medias donde la mayoría de estos principios tienen acogida. Una clase media que en estos años se ha visto atacada precisamente por el partido que debería sustentarla. La derecha, por llamarla de alguna manera, sólo se ha preocupado de ejecutar políticas socialdemócratas y de apaciguar y contentar a las grandes empresas, mientras corteja a los medios de comunicaciones que han acabado como Saturno. La clase media necesita de una política fiscal que le permita decidir sobre la educación de sus hijos, el modelo de pensiones, de sanidad, optar, vivir con dignidad, invertir. Pero  mal haría el Partido Popular si olvidara que en estos años una gran parte de la clase media ha desaparecido. Cuatro millones de parados es la mayor losa para poder afrontar una política basada en los intereses y valores de la clase media empresarial y trabajadora. Si no hay un impulso decisivo a la inversión privada; a la creación de empleo estable, a la investigación, al desarrollo industrial, difícilmente podrá reducirse esta cantidad a los valores medios europeos. Solo un proceso de profunda liberalización de la economía puede llevarnos a tener al menos veinte millones de cotizantes medios estables. Solo una relación laboral estable de largo plazo puede ofrecer a las familias la estabilidad necesaria para poder planear su futuro. La temporalidad en el empleo, la degradación de la familia, la falta de esperanza que todo este nihilismo imperante conlleva, es el caldo de cultivo del totalitarismo y el populismo. Por esta razón los enemigos de la libertad utilizan todos los medios para erosionar los valores y pilares de nuestra sociedad occidental, desde la escuela, los medios de comunicación, el teatro. Y frente a estos ataques la sociedad debe rearmarse moralmente y precisamente por esta razón el partido popular necesita una profunda regeneración. 

sábado, 13 de febrero de 2016

CONFERENCIA DE SEGURIDAD DE MUNICH: NECESITAMOS UN REPUBLICANO EN LA CASA BLANCA

Después de ocho años de administración demócrata en Estados Unidos, ¿Vivimos en un mundo más seguro?. La respuesta es definitivamente no. Han sido ocho años de continuos errores; de un abandono del liderazgo mundial y de una política pacifista que siempre ha terminado por traer más conflictos.Ocho años más dedicados al culto a la imagen y la fácil política expansiva cuya factura siempre paga la siguiente generación.

Obama ha dejado unas cuantas patatas calientes sin resolver; Irak y Siria continúan en una guerra civil de todos contra todos. Por primera vez en mucho tiempo un grupo terroristas que golpea en el corazón de Europa con bastante impunidad, mantiene durante años el control efectivo de un territorio y crea sus propias estructuras políticas. Irán y Arabía amenazan enzarzar a Oriente Medio en una guerra religiosa sobre el oro negro que alimenta la economía mundial; Corea del Norte ya ha conseguido tener sus cabezas nucleares y es capaz de ponerlas en un cohete capaz de llegar a Nueva York o Hamburgo. China continua incrementando su presupuesto de defensa que ya supera los 150.000 millones de dólares y de forma agresiva construye bases en islas artificiales en el sur de China mientras desarrolla sistemas de misiles contra satélites. Rusia, como ha manifestado en Munich el primer ministro ruso, amenaza con una nueva guerra fría mientras que se arma de razones para intervenir en Ucrania, ésta vez de forma abierta. Los submarinos rusos se despliegan en el Ártico mientras que sus aviones se ejercitan en el combate aéreo con las defensas europeas. Libia en el mejor de los casos es un estado fallido y en el peor el nuevo territorio del Estado Islámico.

lunes, 8 de febrero de 2016

EL FIN DE LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA


Todos los organismos económicos internacionales, los analistas y por supuesto todos los gobiernos , están convencidos que la recuperación continuará fuerte en las principales economías en los próximos años gracias al crecimiento de la demanda, a los bajos precios del petróleo y sobre todo a unos tipos de interés que después de muchos años continúan muy bajos sin que por ello se haya producido una gran expansión monetaria ni inflación. Sin embargo, este último dato muestra la gran debilidad de las economías especialmente las desarrolladas, y lo que es más grave anuncian el regreso a una recesión que podría comenzar a mostrar su auténtica cara el próximo otoño. Que haya una inmensa cantidad de dinero que busca invertir con tipos negativos saliendo huyendo de las bolsas y los emergentes, muestra que no hay proyectos viables dónde invertir ni confianza en el futuro.

Si desglosamos las causas de la actual situación veremos que los síntomas son buenos, las economías no tienen fiebre, lo que no nos hemos dado cuenta que esto es porque no hemos cesado de tomar antipiréticos.

martes, 2 de febrero de 2016

EL DIA MÁS LARGO Y EL NOVATO SÁNCHEZ

Lo que hemos vivido estos días es lo más parecido a lo que ocurrió en la playa de Omaha el seis de junio de 1944, en una lancha de desembarco PA-13-22. Enfrente había varios nidos de ametralladoras alemanas y los tanques anfibios no podían dar cobertura a los marines norteamericanos. La lancha llegó a tierra e iban a abrir el portalón para iniciar el asalto, pero ninguno quería salir el primero ya que caería abatido por la munición enemiga. Todos se miraban pero nadie daba el paso y la situación se hacía insostenible. En ese momento el novato Sánchez decidió saltar el primero y cayó a los pocos metros producto de las balas alemanas. Pero hoy nadie se acuerda de quién era ese novato al que llamo Sánchez. Sin embargo los demás consiguieron gracias al sacrificio del primero alcanzar los objetivos. Gracias novato Sánchez.

Pedro Sánchez sabe que no formará gobierno, y sabe que si lo forma no será un gobierno, pero no ha querido perder su momento de gloria épica que como la del otro Sánchez en Omaha. 

Sin embargo su atrevimiento y osadía sólo es comparable a su capacidad para distorsionar la realidad a su antojo sin el menor sonrojo. Pedro Sánchez ignora lo que dicen aquellos con quien quiere gobernar y a eso lo llama diálogo. Ahora sí está dispuesto a hablar con el PP, hay que ser caradura para pasarse cuarenta días negando la existencia del PP, para ahora que se ve en la cúspide de su épica decir que hablará con todos y echar la culpa de la falta de diálogo en el pasado al partido que él mismo ha tenido acordonado. Sánchez ha roto hoy todos los posibles lazos de diálogo con el Partido Popular al que ha traicionado como a sus muchos millones de votantes, y con excusas que no se soportarían ni en un patio de infantil. Decir que el Partido Popular es el de la corrupción cuando hay dos ex presidentes de su partido imputados, y más de cuatro mil millones defraudados, deja los trajes de Camps como una anécdota o los quinientos euros por donante lavados como una cutrez que ahora algunos llamarían crowdfunding, por muy deleznable que sean todos los hechos; pero al menos un poco de respeto al sentido común.

Pero por si fuera poco, dice que se sentará con los independentistas para decirles que no les quiere; ya veremos cómo acepta su abstención sin inmutarse. Contra los que incumplen la ley no hay mano tendida sino mazo, dura lex sed lex, y éste sería un mal antecedente. Veremos como son indultados los terroristas callejeros, los que golpeaban a policías o no cumplían la ley como ha ocurrido en Cataluña. Un futuro presidente de gobierno no se puede reunir con delincuentes sino es para que se abstengan de delinquir y con evidencia anteriores claras. 

Incluso es capaz de violentar las leyes de la física y nos quiere asegurar que soplará y absorberá a la vez. Vamos a gastar en esto, en aquello y también en lo que me olvidé, pero tenemos que evitar que crezca la deuda como ha hecho el manirroto de Rajoy. Vamos a cumplir con los objetivos de déficit de la Unión Europa y a la vez pagar todo; como si los demás fuéramos estúpidos que estábamos esperando que llegara Pedro Sánchez para quitarnos el velo de la ignorancia que nos impedía ver la realidad en la que sólo cree Sánchez.

El novato Sánchez además pretende ir al Congreso a votar su no investidura, y no hay nadie en el PSOE que diga que eso es llevar al partido al abismo. Nada hará más feliz a Pablo Iglesias cuando vea caer al novato que decir, "no quiso hacer una política progresista de cambio, se alió con el inmovilismo y aquí cae derrotado con todo su partido". Si hay una quinta columna en el PSOE ese es Pedro Sánchez. Y además involucra a Su Majestad en este juego diabólico que no lleva a nada más que a una representación de opereta que es lo que va a ser la única negociación posible que habrá, que será con Podemos.

Y además por si fuera poca la penitencia a la que nos somete, pretende que durante cuarenta días estemos asistiendo a un doble espectáculo; el suyo negociando cómo vender a su partido un acuerdo que no cumpla con ninguna de las instrucciones y limitaciones que le ha impuesto el Comité Federal, y a Rajoy que ahora se está lamentando de haber dejado el protagonismo al novato Sánchez, por mucha que sea la certidumbre de su fracaso; de momento el que ya ha fracasado ha sido el paracaidista de la 52 división Mariano que se dejó caer detrás de las líneas enemigas esperando que los demás murieran primero mientras él estaba agazapado, y de momento hoy la única víctima es Mariano Rajoy.

Cuando votemos ya será junio, seis meses sin gobierno, sin decisiones trascendentales, mientras que los enemigos de España siguen haciendo su agosto. Muchas gracias, pero la playa de Omaha no la tomarán ni Rajoy ni Sánchez, uno ya cayó y el otro va camino del nido de ametralladoras.