miércoles, 29 de junio de 2016

EL PP COMENZARÁ LA LEGISLATURA EN LA OPOSICIÓN

Decía Benjamín Jarnés que el júbilo verdadero sólo se adquiere a costa de un dolor vencido, y sólo así se entiende la alegría desbordante en el balcón de Génova. Cuando en apenas dos horas se pasa del abismo a una rama a la que asirse en el desfiladero, es normal mostrar una gran emoción, sin percatarnos que no estamos salvados, y que la rama frágil puede romperse y llevarnos al fondo del precipicio definitivamente.

Pensar que el Partido Popular va a liderar el gobierno de España es no haber aprendido las lecciones de la efímera legislatura que acabamos de cerrar, ni entender la dinámica de los partidos en España. No hay más que aplicar la teoría de juegos y los mecanismos de cooperación para entender porque no es posible un gobierno del PP que cuente con la abstención del PSOE.

Comencemos por un hecho que es muy relevante; el único que tendría un interés en que hubiera unas terceras elecciones sería el Partido Popular. El electorado ha penalizado a los que se han negado a facilitar un gobierno del o con el partido más votado, mientras que la actitud de defensa de la gran coalición, que sin duda cuenta con el mayor consenso social, así como la continua evolución positiva de nuestra economía ha dado alas a un Partido Popular que ha mejorado en mucho sus expectativas. Es decir que PSOE, Ciudadanos y Podemos tienen un interés común: que no haya nuevas elecciones que sólo serían posibles porque se negarán en principio a apoyar al Partido Popular.

sábado, 25 de junio de 2016

¿Y SI A LOS INGLESES LES VA BIEN?



La decisión de los británicos para salir de la Unión Europea cuyas razones ya anticipé hace un mes, va a producir algunos efectos inmediatos. Sin embargo todos aquellos agoreros que anticipan recesión mundial, crisis de la libra, el hundimiento del Reino Unido, terminarán por morderse la lengua. La decisión del Reino Unido, pasado el susto inicial no anticipado por los mercados, no va a tener efectos macroeconómicos notables.  Habrá efectos políticos seguramente, pero tampoco anticipo que vayan a ser dramáticos. Ni el Reino Unido se va a romper ni Gibraltar va a echarse en manos de España, no nos equivoquemos. Sin embargo, sí preveo efectos geoestratégicos importantes, porque, como dirían los británicos, el continente vuelve a estar aislado. Pero  y si a los ingleses les va bien con su decisión entonces alguien podría pensar que los que estamos equivocados somos los demás, y sin duda esto va a ocurrir. Pero vayamos por partes.

sábado, 18 de junio de 2016

CUIDADO CON LOS PRINCIPIOS SUPRACONSTITUCIONALES


Las últimas encuestas anuncian que la izquierda liderada por Podemos podría alcanzar una mayoría suficiente para gobernar, y como demócratas debemos aceptar el resultado y todos deberán apoyar al gobierno de España en las difíciles tareas que tendrá que afrontar, por muy remotas y negativas que nos parezcan sus ideas.

Pero ante las nuevas elecciones a las que concurren partidos de todas las ideologías o mas bien digamos posiciones políticas, para no minusvalorar el concepto de ideas políticas, conviene una vez más recordar, ante las ya demasiadas tomas de postura sobre cuestiones claves que afectan a la convivencia pacífica de todos los españoles, que existen una serie de principios supraconstitucionales que son la esencia de nuestro sistema político, social y cultural como nación, y que no están al arbitrio de decisiones individuales o de procesos electorales. No debe olvidarse que la Constitución existe porque existe España, y no al revés. Los valores que la Constitución reconoce y promueve, no emanan de un texto constitucional aprobado en un referéndum. La Constitución no crea el derecho a la vida o a la libertad de expresión; son estas conquistas sociales producto de una evolución histórica y no de que se transcriban con mayor o menor éxito en un texto normativo. El derecho a la libertad, a la propiedad privada, a la seguridad, existen por la propia naturaleza humana y si no son reconocidos por las leyes, corresponde a los ciudadanos luchar por ellos, como tantas veces ha ocurrido en los siglos que nos anteceden.

A veces se confunde la democracia con la fuerza o el poder del voto, otorgando a éste la legitimidad para modificar cualquier principio de convivencia. Un voto ni todos los votos expresados en un momento dado de la historia, pueden contravenir los principios y la historia, aunque ésta no sea compartida por algunos, lo que no oculta o hace menos efectiva su realidad siendo la base de donde venimos y que nos da la vida como nación y ciudadanos de la misma. Lo que la sangre derramada de muchos consiguieron no puede quedar al arbitrio de un momento político. ¿Podemos imaginar a Francia votando por abolir los principios de  Libertad, Igualdad,  o Fraternidad, sería como votar contra el aire limpio o contra el sol, sería votar contra Francia? ¿O Al Reino Unido votando contra la Carta Magna?

En España hay partidos políticos que se posicionan defendiendo la dictadura del voto contra los principios que nos hacen ciudadanos libres. En política hay un margen amplísimo para la discusión y la acción de gobierno, pero apenas un resquicio para poner en duda realidades y ambiciones que nos acompañan como seres humanos, estén o no recogidas en la Constitución.

sábado, 11 de junio de 2016

LOS ERRORES SE PAGAN: GRECIA DE LA ESPERANZA AL CAOS.



En el año 2014 el gobierno conservador de Grecia consiguió un crecimiento del PIB del 0,7%. Las medidas de ajuste comenzaban a dar resultados en términos de mejora de la tasa desempleo y las negociaciones para un tercer rescate estaban avanzadas y bendecidas por la Unión Europea. Grecia estaba en la senda adecuada, aunque obviamente la mayoría de sus habitantes no se percataban de unos indicios muy leves para una compleja crisis económica y social.

Ante las elecciones de enero de 2015 Tsipras y su partido populista de izquierdas, o socialdemócrata populista, prometió que no se cedería ante la Unión Europea; que Grecia no iba a aceptar que la pusieran de rodillas y que la austeridad se iba a acabar. El mensaje de Tsipras era:” vótenme y confíen en mi, yo voy a regenerar la vida política y voy a devolver la dignidad a Grecia”. Y ante tanta desesperanza los griegos votaron por la ilusión, por el cambio, ambos presuntos.

Y con estos objetivos llegó al poder. Nombró a un “divine gauche” como Varoufakis ministro de Economía, ahora turista de lujo, que casi llevó a Grecia al desastre en términos absolutos insultando a los que le tendíamos la mano cuando no amenazando con echarse en manos de Putin. Mientras que Varoufakis se fotografiaba desde su ático de lujo frente a la Acrópolis, la desesperación y la muerte por falta de medicinas, por emergencias sociales se extendía por el país. Lo único que logró Tsipras con su nueva política fue retrasar la aprobación de un rescate que al final ha sido infinitamente peor para los griegos que el inicial. Hace muchas décadas que no había un gobierno tan torpe que hubieran hecho tanto daño a su pueblo. Éste es el haber de Tsipras. Su sorpasso fue de broma, y su izquierdismo de Vogue terminó con un ultraliberalismo radical, sin inmutarse mientras sigue siendo el país de Europa que mas esfuerzo hace en gasto militar.

martes, 7 de junio de 2016

LA VISITA DE ZAPATERO: EVIDENCIA DE TORTURAS EN VENEZUELA


Leopoldo López debe estar como el infelice de Calderón cuando decía “Sólo quisiera saber 
para apurar mis desvelos  ¿Qué más os pude ofender 
para castigarme más?

Imagino al preso político López en su particular Gulag recluido, viendo entrar por la puerta de su celda, no al ejército que libera al pueblo de la dictadura; no a su familia; no a su pueblo que clama por libertad y comida, sino a José Luis Rodríguez Zapatero. Quizás con cinco minutos para decirle como emisario del Chavismo que renuncie a sus ideales por un trozo de pan y libertad hubieran sido suficientes; ¿Cabe mayor ofensa al hombre libre que esta mediación interesada que sólo busca la continuidad del chavismo y de su halo de muerte y autoritarismo? Sería como a ir a intermediar al zulo de Ortega Lara para pedir que ceda ante sus secuestradores.

Pero no; el expresidente decidió permanecer dos horas con Leopoldo López. ¿Pero tantos delitos cometió este hombre para sufrir semejante castigo?

Ya tenemos algunas filtraciones de la conversación que algún día serán escritas en sus particular “De aquí se sale” por Leopoldo López. Sabemos que hablaron de la paz en Venezuela; y Zapatero recordó cuando dijo que “Otegui es un hombre de paz”, imagino que le diría que Maduro merecería el nóbel de la paz siguiendo con la analogía.

sábado, 4 de junio de 2016

HACE CIEN AÑOS NACIÓ ORIENTE MEDIO



El cinco de junio de este año se celebra un centenario que no se puede dejar de soslayo para todos los que quieran entender los acontecimientos  que han ocurrido en Oriente Medio en las últimas décadas. Hace cien años los árabes de la Meca con el apoyo, más bien instigamiento del gobierno británico, iniciaban lo que se ha llamado “la gran revuelta” contra el Imperio Otomano que había tomado partido por las potencias del Eje en la Gran Guerra.

Los objetivos eran muy claros, crear un estado árabe desde Alepo en Siria hasta Aden en Yemen; es decir en toda la península arábiga. Esta rebelión comenzó precisamente el cinco de junio de 1916 por el jeque y guardián  de La Meca, Husayn ibn Ali, que dio lugar a un reino muy efímero. ya que apenas al acabar la Guerra las potencias colonialistas, aprovechándose de la debilidad de los nuevos reinos, refundaron el mapa de la región. Pero se habían echado las semillas de lo que acontecería en las siguientes décadas.

miércoles, 1 de junio de 2016

26 DE JUNIO. LA PARTIDA DECISIVA

Las elecciones del próximo 26 de junio son unas de las más decisivas de nuestra historia, y sin duda del siglo XXI. Sólo comparables con las de febrero de 1936 o las locales de 1931; hasta las primeras elecciones democráticas de 1977, fueron menos decisivas y trascendentales ante un inmenso consenso social en caminar hacia la democracia. El fracaso de las últimas celebradas en diciembre es sin duda el factor que puede conducir a alianzas imposibles o desdeñadas, para no tener que repetir una vez más este proceso. Si reina la cordura, saldremos ganando; si no, veremos el abismo ante nuestros ojos.

Ante estas elecciones hay muchos que piensan que nada grave puede ocurrir. Que como en Grecia la Unión Europea nos va a poner férreas barreras para no salirnos de la senda europea; que nuestra democracia está muy consolidada y que los derechos serán respetados. Pero la la primera lección que debemos aprender es que todo es susceptible no solo de estropearse sino de autodestruirse. A menudo los humanos nos empeñamos de desandar el camino sin haber aprendido de los errores, sin recordar los sufrimientos que muchos pasaron, suponiendo que fue una gan mentira o que nunca ocurrieron. Los vándalos acabaron con el esplendor de Roma; el comunismo acabó con la democracia en media Europa; el fascismo llevó a millones de opositores al crematorio o al pelotón de fusilamiento y todos estos movimientos llegaron de una forma natural. No olvidemos que todos los grandes dictadores del siglo XX culpables de haber asesinado de forma directa a mas de cien millones de personas contaron con el apoyo incondicional y la complicidad de millones de personas,  que creyeron que matar judíos, o burgueses o anticomunistas era una misión histórica y que empujaron a sus líderes a conducir una locura colectiva, pero real.

Se trata una vez más de una confrontación histórica que ya se vivió en Grecia o en la República romana. Un país dividido entre los que echan de menos el comunismo de los gulag y los supermercados de lujo solo al alcance de la élite comunista, la única que podía acceder a las dachas pagadas con el esfuerzo de campesinos y obreros, y los que aspiran a la libertad y a la defensa de la persona y el derecho a la vida y a la propiedad como valores inalienables.

Una nación divida entre los que no dudan en controlar los medios de comunicacion, atacar a los periodistas, saltarse la ley cuando les conviene, utilizar la coacción callejera y la amenaza como forma de hacer política y los que defienden la libertad individual, la pluralidad, la democracia y sobre todo la ley. Fuera de la ley solo hay vacío, miedo, muerte y desasosiego. Ver a un partido responsable manifestándose exigiendo que el gobierno no cumpla la ley no recurriendo leyes que cree inconstitucionales, nos retrotrae a la marcha de Mussolini. "La ley solo es ley cuando sirve a nuestros intereses" en el primer paso hacia el holocausto, hacia el fin de la civilización.

Una sociedad partida entre los que creen que el individuo es un ser al servicio del Leviatán estado, que debe controlar todo; cuántos hijos debemos tener; cómo deben educarse las personas, que aspira a educar a los niños lejos de sus familias, que niegan la creatividad individual, el espíritu emprendedor; son personas a los que les salen sarpullidos en la piel de pensar que alguien puede crear riqueza, sobresalir sobre el aparato del partido, sobre el estado; y los que confían en el progreso humano hecho a base del esfuerzo, la creatividad y el espíritu empresarial de las personas.

Las elecciones del 26 de junio no son entonces unos comicios cualesquiera. La radicalización de posiciones, los nuevos partidos, los desafíos nacionalistas, han convertido estas elecciones en críticas para determinar el futuro de España, y no sólo para unos pocos años sino para las próximas generaciones; pueden determinar el futuro a largo plazo de la sociedad española. Los españoles deben elegir entre revalidar el proceso de libertades y de concordia iniciado en 1977; la apertura al mundo occidental, o el regreso a las cavernas, al matonismo de principio del siglo XX y al autoritarismo populista; en definitiva al retroceso en materia de libertades y derechos. No se trata, como pueden entender de cosas banales.

La radicalización de la izquierda y su proceso de consolidación en un frente social comunista es un fenómeno nuevo y único; ya que no ha ocurrido así todavía en la derecha, que se mantiene fiel a sus principios liberal conservadores que gobiernan en la mayor parte del mundo libre. Incluso la derecha nacionalista se ha aliado con la radicalidad porque creen compartir objetivos comunes; ¡ Qué ilusos¡ ¡Qué aciago futuro les espera¡.

El gran triunfo de la posguerra, el que nos salvó de un nuevo holocausto y de un conflicto militar de dimensiones inimaginables, fue la aparición de la socialdemocracia; una deriva de la izquierda hacia la economía de mercado con una visión más progresista en derechos y en igualdad; plenamente democrática. Hoy ese socialismo aparece cuestionado y a la deriva. En el PSOE reina el sálvese quien pueda. Van a echar por la borda más de 130 años de historia porque les ha entrado el miedo en las canillas a muchos militantes que no quieren perder el coche oficial o su parcela de poder. Todos se echarán en manos de Pablo Iglesias que como Saturno acabará devorando a su nuevo vástago. En el PSOE ya han decidido renunciar a sus principios que le hicieron una pieza clave de la transición para convertirse en una maquinaria de oposición al sistema de valores; dispuesto y con los brazos abiertos para echarse en manos del partido comunista sin la mayor turbación, o del separatismo radical.

En el centro derecha, las cosas no están bien. El asalto al poder del frente popular una vez más es posible por el abandono de ciertos principios básicos del centro derecha, y sobre todo por la corrupción. No ha existido la respuesta adecuada y muchos tienen la sensación de que se trata de un partido anclado en la corrupción como medio de vida. En el camino de la regeneración del Partido Popular hay un largo trecho por recorrer. Pero, no nos equivoquemos; frente a lo que se nos puede venir encima, esta lamentable actuación es pecata minuta. En una sociedad agobiada por la crisis; con la mitad de los jóvenes en paro; con un desempleo atroz, ver como dirigentes del Partido Popular montaban un templo de monipodio para su beneficio personal, y lo peor de todo de gustos chabacanos e inmorales, ha sido demoledor. El "no me enteré" o "hemos hecho mucho", no es suficiente y a veces parece insultante. El autoritarismo comunista llama con insistencia a nuestras puertas por la indolente actitud del Partido Popular en estos años, y la respuesta no ha sido proporcionada ni adecuada, y ahí están las encuestas para demostrarlo.

Pero dicho lo anterior, los liberales y conservadores no se pueden estar cuestionando asimismo como  siempre. No podemos volver a la discusión de los treinta de si Lerroux o Gil Robles, porque en estas peleas la izquierda siempre saca partido.

Muchos afirman con aflicción que éste no es el Partido Popular que movió el voto como Aznar, pero eso es una entelequia. Nadie en el PP ha sacado más votos que Mariano Rajoy.  Si Aznar hubiera sido presidente en 2011, la política económica, social o exterior no hubiera variado ni un ápice. Aznar no hubiera tratado el problema catalán de forma muy diferente, pues nadie ha cedido tanto al nacionalismo catalán y vasco como el Partido Popular en 1996, como bien vociferaba Arzalluz.

Tampoco podría haberse enfrascado este gobierno en una lucha contra todo el mundo, contra los jueces por ciertas decisiones; contra los manifestantes y movimientos sociales, contra nuestros aliados. Lamentablemente y esto aplica a cualquier gobierno racional, el margen de maniobra es muy pequeño. Al final creemos que la comunicación es más importante que los hechos, pero no nos equivoquemos nadie hubiera hecho en el 90% una política diferente, ni el PSOE ni el PP de Aznar. Los que argumentan que no se ha reducido el déficit bastante deberían decir cuánto recortarían el gasto en educación, pensiones o salud o a cuantos funcionarios hubieran despedido, porque aquí está el 90% del gasto público en España. Gobernar lamentablemente es asumir una realidad y afrontarla, y en términos generales no puede decirse que el balance sea negativo. Y si no, comparemos con los ocho años de Zapatero; ¿Es éste el modelo al que queremos volver?

Que se han cometido errores en el Partido Popular, muchísimos, nadie está exento de ellos; pero democracia es elegir entre opciones, y castigar a una votando a otra es la mejor manera de echar a perder un voto. El PSOE tiene a dos presidentes procesados por prevaricación continuada y a un expresidente que vio como metían a su ministro del interior en la cárcel por terrorismo, y a otro ex presidente del gobierno que recortó el gasto social en 2008 como nadie lo había hecho en España antes. Con estos lastres qué credibilidad le queda al PSOE; lamentablemente poca. Pero su solución no es la radicalidad sino el sentido común y creo que existen fuertes valores en el PSOE para hacer posible un frente común en defensa de la libertad, la democracia y la legalidad constitucional,

Los demás también deben retratarse en esta contienda. Quién esté dispuesto a pactar con los totalitarios, debe  asumir su responsabilidad. Los que defienden la economía de mercado, la libertad y la pluralidad no pueden sentarse a discutir o negociar con esta nueva izquierda, porque no hay nada en que converger con los que quieren alterar nuestro sistema de valores y la unidad de España. Estas son líneas rojas que no podemos dejar que se traspasen.

Creo que estas elecciones van a traer mucha savia nueva en el Partido Popular y en PSOE, y también en Ciudadanos. Los hombres y mujeres llamados a salvar España y regenerarla no están en la primera línea todavía, pero los resultados del 26 de junio los harán saltar a la palestra; ésta es mi esperanza.